sábado, 13 de septiembre de 2008

La magia de los ritos mayas


la adivinación en esta cultura se considera que sirve para conocer "lo inaccesible por el razonamiento normal" del pasado, el presente oculto y el futuro, pero siempre a través de las divinidades.

La diferencia entre una oración y un conjuro, explicó, es que en el primero el que reza se dirige a la divinidad como determinante del destino, mientras que el segundo es una "fórmula mágica", donde él mismo es el señor de su destino, que trata a través de las palabras de convencer a la divinidad para que esté a su favor.

Nájera aseguró que los mayas consideran que cuando hacen magia solo repiten actos y palabras previas de los dioses, ya que según su cultura el mundo se creó con palabras mágicas de los dioses.

Para conseguir realizar los ritos mágicos los mayas se ayudaban de plantas y hongos alucinógenos, especialmente del tabaco.

"Varios días de ayuno, sumado al canto, al baile, al olor del incienso, al tabaco utilizado de diversos modos, como mascado y fumado, y el uso de elementos psicotrópicos garantizaban la adivinación deseada", sostuvo.

También se empleaban y se siguen utilizando elementos más comunes, como arrojar granos de maíz, de fríjol o piedras, que se llevan en un envoltorio especial.

Incluso, en la época prehispánica los mayas poseían unos libros especiales para ayudar a descifrar los sueños, indicó, que podían revelar la causa de enfermedades entre otras cosas.

La cultura prehispánica daba también gran importancia a los augurios, representados en muchas ocasiones por aves como lechuzas.