martes, 30 de diciembre de 2008

Prevén que telefonía móvil contribuya a preservar lengua maya


El posicionamiento de la telefonía móvil entre los mayas es cada vez mayor e incluso puede contribuir a la conservación de su lengua, no sólo en su forma oral, sino también escrita, consideró el investigdor Ismael May May.
El integrante del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM en Mérida, Yucatán, mencionó que el celular ofrece la posibilidad de comunicación, y lo aprovechan los hablantes de esa lengua indígena.
De hecho, dijo, se han detectado analfabetas en maya, que nunca habían considerado escribir en su lengua materna, y ahora lo hacen a través de este aparato.
En Yucatán, el maya es hablado por más de uno de cada tres habitantes, es decir, 37 por ciento de la población, equivalente a poco más de medio millón y se practica en 106 municipios de la entidad en el oriente y el sur.
Según el II Conteo de Población y Vivienda 2005, del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el maya es el segundo idioma indígena, de acuerdo con el número de hablantes, y alcanza 759 mil en todo el país.
Ahora, con la llegada de la telefonía móvil cambia el panorama, pues se trata de un medio práctico, accesible, y con mayor cobertura.
"Hace 15 años era poco frecuente ver a alguien tomar el teléfono fijo para hablar en maya y era criticado, pues se consideraba que no encajaba el uso de la tecnología con un idioma tradicional. Por ello, mayormente se hablaba español" , señaló.
El cambio actual es evidente. Numerosos mayas se han apropiado de los celulares, y es normal que se comuniquen por ese medio. No obstante, resulta más económico enviar mensajes, en su propia lengua, que hacer llamadas.
Esto demuestra la vitalidad del idioma, aunque no asegura su preservación. La clave es transmitirlo a las nuevas generaciones y crear una actitud de respeto y valoración de las lenguas indígenas, concluyó.

sábado, 6 de diciembre de 2008

traducir al maya la constitución de Yucatán

Saludos a los amigos que nos lee desde; Basel, Basel-Stadt, España, Nicaragua, EEUU, Mexico, Cuba, Peru, Argentina y Paraguay


Un grupo de legisladores del estado mexicano de Yucatán, en el sureste del país, propuso traducir al maya la constitución local para realzar la vigencia de ese idioma, que hablan alrededor de 400 mil personas en ese territorio.
"A diferencia de otras, la lengua maya es una de las pocas lenguas maternas que sigue estando vigente y además en incremento su conocimiento y su aprendizaje", dijo la coordinadora de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) de Yucatán, Patricia Gamboa.
Los nueve legisladores que tiene el PAN en el Congreso yucateco presentaron ayer un punto de acuerdo para que la Constitución Política del estado sea traducida, algo que también ve con buenos ojos el Partido Revolucionario Institucional (PRI), según Gamboa.
Entre ambas formaciones tienen 23 de los 25 escaños del Legislativo estatal, por lo que es muy probable que el acuerdo prospere.
El asunto ha pasado a la dirección de Asuntos Legislativos, la cual coordinará los trabajos con las universidades de este estado para que la traducción se realice, algo que podría concretarse en unos dos meses.
El maya no es lengua oficial en Yucatán a pesar de que el Congreso local está analizando en comisiones también otra iniciativa en este sentido, explicó Gamboa.
No obstante en Mérida, la capital del estado, existe la Academia Municipal de la Lengua Maya, hay otra en Yucatán (U Molay Ah Maya Than Yucalpetén Yucatán), fundada en 1937, y otra más en el vecino estado de Quintana Roo.
Todas ellas se dedican a impartir cursos y promover el estudio y sistematización de esta lengua prehispánica.
De los 1.3 millones de personas que viven en Yucatán, alrededor del 31% habla el maya, agregó Gamboa.
Además de la traducción de la Constitución yucateca algunos legisladores quieren que existan traductores del maya en las diversas instituciones y en los centros médicos del estado.
Estos aspectos están sometidos a análisis como parte de unas posibles modificaciones a las leyes de derechos de la etnia maya que existen en el estado de Yucatán, uno de los tres que se localizan en la península del mismo nombre.
Para Gamboa, el maya es un idioma que goza de buena salud, "sobre todo en las escuelas" de las zonas rurales de Yucatán, donde los maestros enseñan "a los niños a hablar en español pero a partir del maya".
En México existen 364 variantes de 68 agrupaciones lingüísticas que pertenecen a 11 familias indoamericanas.

martes, 2 de diciembre de 2008

Maya


En una vasta y rica región de América, el pueblo maya creó una de las más originales y grandiosas civilizaciones antiguas. Los mayas no constituyen a un grupo homogéneo, sino un conjunto de etnias con distintas lenguas, costumbres y realidades históricas, pero que comparten rasgos que nos permiten integrarlas en una unidad cultural. A la vez, esta unidad forma parte de otra mayor, la cultura mesoamericana.

En este trabajo podemos observar los tres grandes períodos de la trayectoria histórica mayense, los cuales son: preclásico, clásico y postclásico.

También se ha hablado mucho de la "desaparición" de los mayas, pero esto constituye un error, ya que lo que desapareció fue su libertad y la gran cultura que crearon en la época prehispánica; pero los hombres mayas con sus costumbres cotidianas y buena parte de todas sus creencias permanecen aun en sus regiones originales, sustentados en su misma concepción ancestral del mundo y la vida.

 

2. Ubicación geográfica

 

La cultura maya cubrió el territorio sureste de lo que es hoy la República mexicana y que corresponde a los estados de Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y la zona oriental de Chiapas, lo mismo que la mayor parte de Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice, cubriendo una extensión territorial que varía, de acuerdo con los diversos arqueólogos e historiógrafos, entre 325,000 a 400,000 Km2, teniendo por límite el Golfo de México y mar de las Antillas; el océano Pacífico; el río Grijalva (conocido en Guatemala como río Usumacinta), en el estado de Tabasco y el río Ulúa en Honduras y el río Lempa en El Salvador actuales.

Se les dividió para su estudio en tres grandes regiones o zonas naturales:

1ª - Zona Norte:

Que incluye los actuales estados de Yucatán, en su totalidad y la mayor parte de Campeche y Quintana Roo. En tal territorio el terreno es pedregoso y semiárido con partes bajas donde predomina una vasta planicie calcárea con vegetación de monte bajo, con clima regularmente seco y cálido en demasía. No hay ríos de superficie, pero el terreno es permeable y el agua se filtra rápidamente, formando corrientes subterráneas que se abren en bocas naturales llamadas "cenotes".

2ª - Zona Central:

Cuenta desde el río Usumacinta o Grijalba en el actual estado de Tabasco, hasta la parte oriental de Honduras, incluyendo también el Petén guatemalteco, Belice y parte de Chiapas. Tiene un clima caliente y húmedo, con lluvias abundantes en la temporada. La vegetación es de tipo tropical.

3ª - Zona Sur:

Comprende las tierras altas y la faja costera del océano Pacífico, con parte de Chiapas, Guatemala y El Salvador. El clima es templado y frío en las serranías, con zonas calientes y húmedas, pobladas de densos pinares y cipreses en su mayoría. Hay alturas que sobrepasan los 1500 metros sobre el nivel del mar.

 

3. Origen de los mayas

 

La trayectoria histórica de la civilización maya prehispánica se ha dividido en tres grandes períodos:

 

El preclásico

En el que se estructuran los rasgos que caracterizarán a la cultura maya; la agricultura se convierte en el fundamento económico, surgen las primeras aldeas y centros ceremoniales, y se inician diversas actividades culturales en torno a la religión.

 

 

El clásico

Que empieza alrededor del siglo III, constituye una época de florecimiento en todos los órdenes: se da un gran desarrollo en la agricultura, aumento en la tecnología, una intensificación del comercio, y se consolida la jerarquización política, social, sacerdotal y militar. Así mismo se construye grandes centros ceremoniales y ciudades, donde florecen las ciencias, las artes y la historiografía. Hacia el siglo IX, se presenta un colapso cultural, cuya causa pudo haber sido una crisis económica y, consecuentemente, socio-política. Cesan las actividades políticas y culturales en las grandes ciudades clásicas en el área central, muchas de las cuales son abandonadas, y se inicia el período denominado postclásico.

 

El postclásico

Iniciado alrededor del siglo X, termina con la conquista española en el siglo XVI. Ella puso fin al proceso cultural mesoamericano, y los mayas quedaron sometidos y marginados en sus propios territorios.

El período preclásico fue una época de crecimiento demográfico paulatino, y de progresiva elaboración de instituciones sociales y políticas para todas las sociedades mesoamericanas. Se observó el surgimiento de sociedades estratificadas a partir del preclásico temprano, en regiones tales como la costa del Pacífico de Guatemala, así como el desarrollo de cacicazgos durante el preclásico medio. Por el contrario, la evidencia disponible para las tierras bajas es menor, y apunta hacia un patrón de desarrollo relativamente tardío en relación con regiones vecinas.

La evidencia disponible indica que las tierras bajas se poblaron más lentamente que muchas otras regiones mesoamericanas. Sin embargo, a partir del preclásico medio se observa un crecimiento rápido de la complejidad social y política. Los hallazgos recientes en el sitio de Nakbé sugieren el surgimiento de cacicazgos a partir del preclásico medio, los cuales contaron con la capacidad de organización y la disponibilidad de mano de obra necesarias para la realización de proyectos de construcción de gran escala.

En resumen, los procesos que llevaron al desarrollo de las sociedades complejas en las tierras bajas mayas no están claros. Tal tema plantea problemas significativos, considerando las condiciones ambientales de la región. Del mismo modo, no hay explicaciones definitivas para el desarrollo de alguno de los centros más importantes de esa región, tales como el Mirador e incluso Tikal, en localizaciones aparentemente aisladas y pobres en recursos naturales, en especial el agua. Sin embargo, es evidente que los habitantes preclásicos de las tierras bajas de Petén supieron aprovechar al máximo las condiciones ecológicas del territorio que habitaban, los cuales implican tecnologías agrícolas suficientes para el sostenimiento de poblaciones crecientes. La búsqueda de explicaciones para estos procesos plantea un reto significativo para la investigación arqueológica.

 

Organización política

Los mayas primitivos se agrupaban en pequeños caseríos, distantes unos de otros. Posteriormente fueron erigidos algunos centros ceremoniales. La vida de estos primeros habitantes del área maya dependía enteramente de los elementos naturales y del cultivo y recolección de sus cosechas.

Con la vida sedentaria y la práctica continua de la agricultura primitiva, surgió lo que al principio fue el culto sencillo de la naturaleza y de los elementos ligados a la siembra, tales como el sol, la lluvia, el viento, las montañas, el agua, etc.

Habría que imaginar que las sencillas ceremonias eran oficiadas y dirigidas por el jefe de la familia. Posteriormente, con la tecnificación incipiente de la agricultura, la práctica religiosa fue organizada en forma más compleja y surgieron los primeros sacerdotes profesionales.

Los sacerdotes se convirtieron el los depositarios de la ciencia y adquirieron un poder político creciente que los transformó en una casta dominante. A ellos se debió el perfeccionamiento del calendario, la cronología y la escritura jeroglífica.

En el siglo IV de nuestra era, la cultura maya se había establecido sólidamente en el norte y en el centro del Petén. La religión maya se había convertido en un culto sumamente desarrollado y complejo.

Hemos visto cómo la primera etapa de la civilización maya transcurre durante el ciclo correspondiente a la caza, a la pesca y recolección. También hemos conocido la etapa correspondiente al cultivo de las primeras plantas o período inicial de la civilización agrícola. Durante esta segunda etapa surgió una nueva unidad política que era la aldea gobernada por un consejo de jefes o cabezas de familia.

La tercera fase del desarrollo de la civilización maya corresponde un orden social y económico, en el que predomina la mujer y se establece el matriarcado. La cuarta etapa de desarrollo se caracteriza por la consolidación de las formas esenciales de la civilización maya y por el paso del derecho materno al paterno definitivo.

En la época de mayor florecimiento de la civilización maya, la jerarquía del poder estaba conformada por:

 

Sacerdotes gobernantes

El sumo sacerdote maya (Ah-Kin-May)

El sacerdote (Halach Uinic)

Jefes y señores principales (Bacab)

Mayordomo real

Consejo de estado, integrado por los sacerdotes y gente principal

Jefes guerreros (Nacon)

Organización económica

La economía es muy simple, ya que la producción depende de los requerimientos familiares, pero poco a poco se genera una división del trabajo, que dará origen a la diferenciación de clases sociales.

Cuando se inicia la agricultura y los grupos mayences se hacen sedentarios, esa actividad se convierte en la base de la economía, complementada con la caza, la pesca y la recolección. El sistema agrícola de los mayas fue el de rosa o milpa, el cual consistía en derribar árboles y arbustos, quemarlos y después sembrar usando un palo aguzado, llamado bastón plantador, al inicio de la temporada de lluvias.

El descubrimiento de restos de obras hidráulicas indica que los mayas construyeron canales para riego, lo que les permitió una mayor producción agrícola. La tierra era explotada de forma comunal.

El comercio tuvo gran desarrollo. Se exportan productos como miel, copal, algodón, cacao, plumas y obsidianas.

 

Organización Social

La sociedad en este periodo es todavía de carácter tribal, es decir, grupos de familias relacionadas por parentesco, que comparten una cultura, un lenguaje y un territorio.

A medida que la agricultura se hace más compleja, creándose sistemas de riego e incluyendo el cultivo de productos comerciales, como el cacao y el algodón, aumenta la población y empiezan a surgir centros ceremoniales, así mismo se consolida la jerarquización de las clases sociales, que resulta de la división del trabajo.

En los centros ceremoniales y ciudades, que se multiplican durante la época clásica y cuyo gobierno fue de tipo teocrático, habitaba la clase dirigente, ocupada en funciones intelectuales, como la planeación socioeconómica, la proyección de obras públicas, la organización política, la creación de conocimientos científicos (matemáticas, astronomía, cronología, medicina) y la conservación, por medio de una desarrollada escritura, de la historia de los linajes gobernantes. Los especialistas (constructores, artistas y artesanos), así como los sirvientes, residían también en las ciudades, mientras que los campesinos, habitaban cerca de las siembras. También se realizó comercio a gran escala, constituyéndose los comerciantes en otro grupo social.

A pesar de todos los cambios ocurridos a finales del período clásico y en el postclásico, entre los que destacan el predominio de intereses pragmáticos y militaristas, la jerarquización social se mantiene firme; el único cambio parece haber sido la división de poder supremo en político religioso, que antes estuvieron concentrados en una sola persona. Según las fuentes, el estrato más alto estaba constituido por los nobles o hidalgos, llamados almehenoob por los mayas yucatecos, la gente de linaje ilustre, los destinados por decreto divino a gobernar sobre los demás, ya fuera con el poder político, con el poder religioso o con la fuerza de las armas. Así gobernantes (encabezados por el Halach unic, "Hombre verdadero"), sacerdote,(una jerarquía en cuya cúspide estaba el Ahau can, "Señor serpiente"), jefes guerreros y quizá los comerciantes, que tenían ciertas funciones políticas, pertenecían a esta clase privilegiada.

Bajo ellos, estaba el pueblo, los hombres sin grandeza o ah chembal uinicoob, "hombres inferiores", quienes se dedicaban a la construcción, a las artes, artesanías y a labrar la tierra. También existieron esclavos (pentacoob), que eran delincuentes, prisioneros de guerra, huérfanos e hijos de esclavos; pero ellos no fueron numerosos ni jugaron un papel importante en la sociedad.

 

4. Religión

 

Toda la vida de los mayas está inspirada en ella, de allí que hasta la organización del estado sea teocrática.

Los mayas rindieron culto a las fuerzas de la naturaleza, sus principales dioses fueron:

 

Hunab Ku (el creador), señor de los cielos y dios del día.

Itzamná (hijo de Hunab Ku)

Chac (dios de la lluvia, y fertilidad de la agricultura)

Ah Puch (dios de la muerte)

Yun Kaax (dios del maíz)

Esto nos muestra que la cultura maya era "Politeísta". Todas las creaciones mayas están fundamentadas por una concepción religiosa del mundo, ya que este se concibe de origen divino y perneado por energías sagradas que determinan todo acontecer. Estas energías son los dioses, que encarnan en las fuerzas de la naturaleza, como los astros y la lluvia (Chaac); y también son energías de muerte, como los dioses que producen enfermedades y la misma muerte. Pero esas deidades también tienen aspectos animales: el Sol se manifiesta a veces como una guacamaya o un jaguar; la Lluvia, como una serpiente; la Muerte como un murciélago o un búho, etc. En las artes plásticas se representa como seres fantásticos, mezcla, de varios animales y conformas humanas que llevan un atributo animal y vegetal, como ojos de serpiente, garras, colmillos y hojas saliendo de su frente.

El universo está constituido por tres grandes planos horizontales: el cielo, la tierra y el inframundo. En el cielo, dividido en trece estratos o niveles, reciben los astros, que son dioses, como la luna (Ixchel) y Venus (Nohok Ek). El espacio celeste está representado por una deidad llamada Itzamná, "el dragón", que se representa como una serpiente emplumada de dos cabezas o un dragón (mezcla de serpiente, ave, lagarto y venado). Este dios, que es el supremo de la religión maya simboliza la energía fecundante del cosmos, que infunde vida a todo el universo.

La tierra, es una plancha plana que flota sobre el agua; pero también se concibe como un gran cocodrilo o lagarto, en cuyo dorso crece la vegetación. Los mayas yucatecos la llamaron Chac Mumul Aín, "gran cocodrilo lodoso".

 

5. Arte

 

Los mayas clásicos desarrollaron, según las regiones, diversos estilos en arquitectura, pintura, escultura y otras artes, en las que desplegaron un alto grado de calidad técnica. La labor de los artistas estivo íntimamente relacionado con las características sociales, culturales y políticas de su entorno. El despliegue ritual era esencial para reafirmar el poder político. Los grandes conjuntos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos servían como escenarios para la actividad ritual y cortesana, la cual involucraba el uso de artefactos lujosos, lujosamente elaborados, tales como vestimenta, adornos personales y otros de uso ritual. Entre dichos objetos, los de lujo también formaban parte de utensilios funerarios, cuyo grado que elaboración reflejaba la categoría del individuo en vida. En buena medida, el arte del periodo clásico se derivó de modelos originados durante el preclásico. Sin embargo fue en el periodo clásico cuando se alcanzaron los niveles más altos de elaboración artística, tanto en las artes monumentales como en los objetos portátiles.

 

Arquitectura

La planificación de los centros ceremoniales mayas siguió la topografía y condiciones del terreno, lo que determinó las diferentes formas y estructuras de las edificaciones. La arquitectura maya participó de las características generales de las culturas americanas, pero tuvo modalidades especiales, incluso dentro de su propio estilo (el "arco falso",- bóveda maya-, cresterías o peines, estelas y altares.,etc). Se registraron varios estilos arquitectónicos como el "estilo de Petén" en Uxmal; el "estilo Usumacinta:" En Palenque; el "estilo Puuc" de Uxmal, etc. Y, hubo además otro detalle muy valioso: el de la pintura integrada a la arquitectura.

 

Escultura

Incluye una gran variedad de manifestaciones: altares, estelas, lápidas, dinteles zoomorfos, tableros, tronos, jambas, columnas, figuras de bulto y marcadores de juego de pelota. Sus principales características son la utilización del relieve, la monumentalidad en el tratamiento de los temas, el uso del color en el acabado superficial, la dependencia del ámbito arquitectónico, la profusión de signos caligráficos y ornamentales, la relevancia de las líneas curvas y el carácter abigarrado y escenográfico de la composición. Las estelas conmemorativas son magníficos trabajos entre los que destacaremos las de Tikal, Copán, Quiriguá y Cobán. Se trata de enormes lajas de piedra clavadas verticalmente en el suelo, en las que los escultores mayas tallaron en bajorrelieve imágenes del jubileo de sus reyes. Se erigían al finalizar un periodo temporal concreto, cada cinco y cada veinte años, y en ellas, mediante jeroglíficos, se narraban los acontecimientos más importantes del reinado. Excelentes son los dinteles figurativos que flanqueaban las puertas de los palacios y templos de Yaxchilán, los altares de Piedras Negras y los zoomorfos de Quiriguá, aunque quizá la cumbre de la escultura maya sean los paneles de los edificios de Palenque. El palacio, y los templos de las inscripciones, el Sol, la Cruz y la Cruz Foliada, constituyen uno de los mejores ejemplos de cómo el hombre es capaz de plasmar en piedra su universo religioso.

 

Arte mural

Aunque los restos que han llegado hasta nosotros son muy escasos, la pintura mural del periodo clásico maya alcanzó una gran perfección técnica y una gran calidad artística, logrando un difícil equilibrio entre el naturalismo de los diseños y la gravedad impuesta por el convencionalismo de los temas. Aunque utilizan tintas planas carentes de perspectiva los muralistas mayas supieron crear la ilusión del espacio. Primero trazaban el dibujo en rojo diluido sobre una capa de estuco, después se pintaba el fondo quedando las figuras en blanco y posteriormente se iban rellenando los diferentes espacios con sus respectivos colores. Para sugerir la perspectiva y el volumen recurrían al fileteado de las figuras, la yuxtaposición de colores y la distribución de los motivos en diversos registros de bandas horizontales. Los murales más importantes que se conservan son los del sitio de Bonampak (Chiapas). Las pinturas ocupan la totalidad de las paredes de tres habitaciones de un edificio (790 d.C.). Relatan acontecimientos bélicos que incluyen las ceremonias preliminares a la batalla (cuarto I), la batalla (cuarto II) y el sacrificio final (cuarto III). Existen fragmentos de antiguas pinturas en Uaxactún, Palenque, Coba y Chichén Itzá.

 

Cerámica y lítica

De la misma forma que los muralistas mayas plasmaron escenas mitológicas y cortesanas en sus composiciones, los ceramistas reflejaron diversos aspectos relacionados con temas similares. La cerámica polícroma —asociada con el mundo funerario— fue la más extendida. La técnica era similar a la de los murales aunque jugaron también con las posibilidades expresivas que les brindaban el engobe y el pulimento. Suelen ser cilindros, platos y fuentes de distintas dimensiones donde la pintura cubría casi la totalidad de la superficie. Los perfiles de los dibujos se realizaban en negro sobre un fondo monocromo, crema o anaranjado. El otro estilo, del que se conservan muy pocos, llamado códice, recuerda la técnica utilizada por los escribas mayas sobre las tiras de papel vegetal estucadas y pintadas. Las figuras antropomorfas alcanzaron también una gran popularidad y perfección. Las llamadas figuritas de la isla de Jaina (Campeche) incluyen una variada muestra de tipos físicos diferentes. A esta lejana isla llegaban para enterrarse personajes ilustres de muy diversa procedencia, y los artesanos de la necrópolis preparaban los ajuares que habían de acompañarles en su viaje al mundo de los muertos (Xibalbá).

La talla de las piedras semipreciosas, en jade y obsidiana, suponen una valiosa aportación al arte maya. Figuras humanas, excéntricos y collares alcanzaron un grado de perfección que las hizo ser incluidas en los ajuares de las tumbas más principescas.

 

Tejido y arte plumario

Aunque las extremas condiciones de calor y humedad han impedido que estas manifestaciones llegaran hasta nosotros, las escenas figurativas que aparecen sobre distintos soportes nos permiten hacernos una idea de cómo debieron ser. Los reyes y dignatarios aparecen vestidos con taparrabos, camisas, capas, túnicas y mantas realizadas en algodón, piel y fibra vegetal. Los trabajos plumarios alcanzaron un gran desarrollo. Los artesanos mayas disponían de una tradición muy rica dentro del medio natural más

sábado, 22 de noviembre de 2008

Desata polémica supuesta sede temprana de la dinastía Kaan.*


Palenque, Chis., 20 Nov (Notimex).- El descubrimiento de una tumba en el Edificio de los Cormoranes, en Dzibanché, Quintana Roo, abrió la polémica sobre la sede temprana de la dinastía Kaan, durante la VI Mesa Redonda de Palenque, que se realiza aquí.
Sin embargo, para el arqueólogo Ramón Carrasco esta controversia está sustentada en bases endebles y fragmentarias y, lamentablemente, también en la demanda de algunos investigadores de llevar a su lugar de trabajo el asiento original de esta supremacía.
Según el director del Proyecto Arqueológico Calakmul, la especulación creció cuando se intentó buscar el pasado remoto del asiento de los “gobernantes del reino, a partir de información arqueológica basada en la presencia-ausencia de evidencias materiales”.
Entrevistado luego de que se dieran a conocer evidencias en las que algunos epigrafistas se basan para poner en duda el lugar de origen de la dinastía maya, Carrasco puso énfasis en lo endeble de las evidencias.
“La aparente ausencia de inscripciones tempranas en Calakmul con el emblema de Kaan (se identifica a partir del 630 d.C.), inclinó a los epigrafistas a buscarlas fuera de este sitio. Otro dilema de los epigrafistas es la ausencia del glifo Kaan en monumentos anteriores al siglo VII d.C. y, por tanto, donde se encuentra el origen de este poderoso linaje”.
Sin embargo, resaltó, la reconstrucción histórica del llamado reino de Kaan se sustenta en al menos 11 vasos del llamado estilo códice de procedencia desconocida, denominados dinásticos, que ubican a este importante linaje maya en el Clásico Tardío (636-736 d.C.), con sede en Calakmul, en la selva sur de Campeche.
Enrique Nalda, director del Proyecto Arqueológico de Dzibanché, explicó que el entierro de los Cormoranes mereció especial atención por la disposición de un punzón sangrador sobre la pelvis del individuo ahí depositado.
Dicho objeto, explicó, posee una inscripción que, tras estudios epigráficos, ha sido traducida como “Es el ofrendador de hueso de Yuhkno”m Ut(?) Tu (.) Chan, señor divino de Kaan.
“El glifo del personaje a que alude la inscripción es el de Testigo del Cielo, tercer gobernante de la secuencia hasta ahora conocida de la dinastía Kaan; aunque de acuerdo con otras lecturas, los restos óseos podrían no corresponder a quien habría conquistado Tikal (Guatemala) en 562 d.C.”, añadió.
Sigue
Desata polémica. dos. añadió
De acuerdo con análisis de antropología física, los supuestos restos de Testigo del Cielo, ubicados en una cámara funeraria, refieren que el individuo tenía entre 30 y 35 años al momento de su muerte, su estatura era de aproximadamente 1.62 metros, además de que mostraba deformación craneana tabular.
Por estudios estratigráficos, fechas de radiocarbono, registros arquitectónicos y comparaciones con cerámica de Caracol (sitio del Petén guatemalteco), entre otros, Enrique Nalda anotó que la citada tumba debió erigirse entre 550 y 600 d.C., en concordancia con la época dada para el gobierno de Testigo del Cielo, hacia 561 y 572 d.C.
Por su parte, el epigrafista Erik Velázquez García, quien estableció la epigrafía del punzón de hueso hallado en el entierro del Edificio de los Cormoranes, comentó que una de las frases inscritas en él se interpretó finalmente como: Es el ofrendador de hueso de Testigo Cielo.
“Aunque los datos paleográficos son muy escasos, todo parece apuntar a que las variantes gráficas talladas en este punzón ya estaban en uso durante la época en que vivió Testigo del Cielo, por lo que debemos descartar la idea que ese tallado de hueso haya sido elaborado durante el Clásico Tardío.
“Debemos agregar a Testigo del Cielo dentro de la lista de gobernantes de la dinastía Kaan, que residieron en Dzibanché”, consideró.
Al respecto, Carrasco recordó que la dificultad para reconstruir este linaje ha propiciado que investigadores como Richard Hansen pretendan que el lugar de origen es su sitio de trabajo, en este caso El Mirador, “sin una evidencia sólida, sólo porque yo deseo que así sea”.
Como director del Proyecto Arqueológico de Calakmul, dijo, “considero que más allá de donde está el sitio del primer señor Kaan, la zona como tal tiene gran importancia por su gran desarrollo, que muestra que desde sus momentos más tempranos tiene una gran importancia, producción de pinturas, esculturas y monumentos”.
De hecho, refirió, es uno de los sitios donde hay más estelas en toda el área maya, el problema es más bien el deterioro de estos materiales, pero también que no se sabe bien cómo se desarrolla el Periodo Clásico, porque en Calakmul no han aparecido estelas que daten del año 500 o 600.
La hipótesis es que las estelas no son la única forma de expresar el poder, de hecho, adelantó, “estamos encontrando una gran banqueta con un texto del clásico temprano, que habla de un personaje de mucha importancia para este periodo, de finales del 400 y principios del 500”, lo que confirma que siempre fue un sitio importante y uno de los más extensos del área maya, concluyó.

martes, 18 de noviembre de 2008

Olmecas y mayas se fusionan



Un equipo de arqueólogos que trabajan en el complejo Tak’ Alik Ab’ Aj, en el municipio El Asintal, Retalhuleu, ha encontrado un nuevo vestigio de la fusión de culturas en el país. El monumento presenta unas características extrañas y únicas hasta el momento: mezcla rasgos olmecas con mayas.


Para los científicos que hicieron el hallazgo, la escultura que ha recibido el nombre de “El portador del antepasado” representa la transición entre ambas culturas, las cuales se desarrollaron en períodos y regiones distintas.

Cuando los olmecas dominaban en el periodo preclásico tardío, del 400 a.C al 200 d. C, en los estados mexicanos actuales de Veracruz y Tabasco, en el Golfo de México; al parecer, la cultura maya estaba floreciendo en algunas partes del sur de México (actual Chiapas y península del Yucatán), Guatemala y Honduras.

Las esculturas descubiertas en el complejo Tak’ Alik Ab’ Aj formaron parte de un mismo pilar, el cual estaba esculpido por las cuatro caras de las que constaba originalmente, y medía, como mínimo, 2.30 metros. Ambas presentan signos de haber sido mutiladas.

La ubicación original de la columna se desconoce por el momento, pero debió estar en un lugar donde pudiera ser observada por toda la comunidad.

Otra de las sorpresas fue comprobar que dos piezas encontradas años antes en la misma excavación, (estelas 53 y 61, foto de la derecha) encajan perfectamente en la columna, que conserva en las dos caras textos en glifos tempranos, una especie de sistema de escritura que aún no ha sido descifrado.

El descubrimiento ha dado lugar a la aparición de diversas teorías respecto de la fusión de ambas culturas, sin embargo, algunos aspectos como que los estilos escultóricos de la base o capitel y de la figura son totalmente distintos, siguen generando dudas.

Christa Schieber de Lavarreda, directora del Proyecto Nacional Tak’ Alik Ab’ Aj, explica que el hallazgo es una muestra de que en ese sitio arqueológico, el cual se encontraba en una de las rutas más importantes para el comercio, se fusionaron la cultura Olmeca y la temprana maya.

Según la teoría de Schieber la transición se hizo sin violencia, sin que un pueblo conquistara a otro, sino por la misma necesidad de un cambio de sistema hacia el año 400 a. C., época de surgimiento de la cultura maya temprana.

La figura que presenta características del arte olmecas y bajos relieves de la cultura maya, tiene rasgos comunes —por la vestimenta y la máscara, así como por el capitel en forma de murciélago sobre el que está parado— a los de otras tallas descubiertas en sitios arqueológicos como Copán, Honduras.

En estos lugares, los gobernantes esculpidos aparecen de pie sobre capiteles similares al de Tak’ Alik Ab’ Aj, en donde el personaje principal carga a un ancestro, de rasgos olmecas, que realiza la unión con el capitel-murciélago, mediante una faja. Este simbolismo constituye toda una alegoría del culto a los antepasados, mientras una nueva civilización, la maya, se estaba gestando.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hallan en Yucatán camino maya al `más allá´


Considera un arqueólogo que la red subterránea de cámaras, localizadas en Mérida, es una reproducción del viaje al inframundo con numerosos obstáculos del que se hablaba en los libros mayas

La leyenda dice que para llegar al más allá, los mayas debían sortear numerosos obstáculos, incluidos ríos de sangre y cámaras repletas de cuchillos, murciélagos y jaguares.
Ahora, un arqueólogo que estudió testimonios de la época de la Inquisición cree que una serie de cuevas que exploró pueden ser el sitio donde los mayas trataron de reproducir ese tortuoso recorrido.
Se trata de una red subterránea de cámaras, caminos y templos construidos en la península de Yucatán y que reproducen el viaje al infierno, o xibalbá, descripto en antiguos textos mitológicos como el Popol Vuh, o Libro del Consejo de los indios quiché.
``El camino al inframundo, el camino a xibalbá, estaba lleno de obstáculos. Era un lugar de miedo, el lugar del frío, de peligro, de abismos``, declaró el arqueólogo de la Universidad del Yucatán Guillermo de Anda.
De Anda investigó sitios sagrados mencionados por indios herejes juzgados por los tribunales de la Inquisición y descubrió que probablemente hubo varias etapas en el recorrido hacia el infierno, que fueron recreadas en media docena de cavernas al sur de Mérida, capital del estado de Yucatán.
Es bien sabido que los mayas consideraban las cuevas como algo sagrado y construían estructuras sobre algunas de ellas.
Pero el equipo dirigido por de Anda hizo un descubrimiento ``muy importante`` al usar archivos históricos para localizar y conectar una serie de cavernas sagradas, a las que asoció con el concepto de un camino maya hacia el más allá, según el arqueólogo Bruce Dahlin, de la Shepherd University, quien ha estudiado otros sitios mayas en el Yucatán.
La AP acompañó a de Anda y sus colaboradores en un recorrido de las cuevas, a las que se entre por estrechos ingresos. Una vez adentro, hay que deslizarse por angostos túneles y resbaladizas raíces de árboles.
Allí, en la oscuridad, se produce una escena parecida a las de una película de la serie de ``Indiana Jones``: surgen plataformas de antiguos templos, escaleras y senderos sinuosos a lo largo de lagos subterráneos llenos de cráneos viejos y de cerámicas mayas.
El grupo exploró cámaras sagradas a las que se puede ingresar únicamente arrastrándose por un terreno lleno de arañas, escorpiones y sapos.
Para encontrar xibalbá, de Anda se pasó cinco años examinando los archivos de los juicios de la Inquisición, en los que los españoles juzgaron a indios herejes.
A los españoles les molestó el que los mayas siguiesen practicando su vieja religión incluso después de la conquista y los enjuiciaron para que revelasen los lugares donde realizaban sus ceremonias.
Uno tras otro, los acusados mencionaron los mismos sitios, pero los nombres de esos lugares cambiaron con el paso de los siglos o fueron olvidados.
Usando como referencia los datos de los archivos, los arqueólogos preguntaron a los lugareños por cuevas con nombres parecidos o que se encontrasen en las mismas zonas mencionadas en los documentos.
Los mayas usaron las cuevas, conocidas como cenotes, como sitios de adoración a los que se llevaban a los humanos sacrificados. Muchos cenotes tienen todavía depósitos de agua que abastecen a localidades vecinas. Los más conocidos son las albercas circulares en las ruinas de Chichen Itza.
Los cenotes que halló de Anda eran más secos y estaban más escondidos y más alejados de las aldeas. Parecen haber tenido un valor religioso especial porque siguieron atrayendo gente que recorría largas distancias para orar allí incluso después de que los mayas fueron convertidos por la fuerza al cristianismo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Anuncian foro entre expertos de la cultura maya


Del 16 al 21 de noviembre se realizará la VI Mesa Redonda de Palenque, encuentro académico considerado entre los más importantes a escala mundial sobre la cultura maya, civilización que durante tres mil años extendió su poderío desde lo que es hoy el sureste mexicano hasta el actual territorio hondureño.El foro organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Coordinación Nacional de Arqueología, congregará a cerca de 70 ponentes nacionales y extranjeros, en la zona arqueológica de Palenque, Chiapas. Entre las actividades de este evento sobresalen las conferencias de los investigadores invitados, la entrega del Premio Palenque -importante aliciente para el estudio sobre la cultura maya- y un homenaje al experto de la Universidad de Harvard, Ian Graham.El ciclo de mesas redondas, originalmente denominado Palenque Round Table, surgió por iniciativa de la arqueóloga estadounidense Merle Greene Robertson, quien en 1973 se preocupó por reunir a varios investigadores interesados en el área maya, con el fin de discutir la problemática en la materia.Los resultados obtenidos y difundidos mediante diversas publicaciones, despertaron paulatinamente un interés entre expertos de todo el orbe, convirtiéndose así en una de las reuniones académicas de mayor tradición e importancia dentro del estudio científico, respecto a la antigua civilización maya.Para brindarle mayor impulso, desde 1995 el INAH asumió el liderazgo en la organización y convocatoria de la Mesa Redonda de Palenque. La primera edición giró alrededor de La guerra entre los antiguos mayas, y en ella participaron destacadas figuras como los epigrafistas Linda Schele y Peter Mathews.En 1997, la temática del foro versó acerca de la Arquitectura e ideología de los antiguos mayas. Para 1999, el debate se estableció respecto a La organización social entre los mayas, el encuentro se llevó a cabo in memoriam de Linda Schele, fallecida en abril del año anterior.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Dialogarán en Palenque expertos en cultura maya


CIUDAD DE MÉXICO.- Unos 70 ponentes nacionales y extranjeros participarán del 16 al 21 de este mes en los trabajos de la VI Mesa Redonda de Palenque, uno de los encuentros más importantes en la materia que se realizan en el mundo. Organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el encuentro rendirá homenaje a Ian Graham, experto de la Universidad de Harvard, y entregará el Premio Palenque, aliciente para el estudio de esta emblemática civilización que por tres mil años extendió su poderío hasta el actual territorio hondureño. De acuerdo con información del INAH, el ciclo de mesas redondas, originalmente denominado "Palenque Round Table", surgió a iniciativa de la arqueóloga estadounidense Merle Greene Robertson, quien en 1973 se preocupó por reunir a varios investigadores interesados en el área maya, a fin de discutir la problemática en la materia. Los resultados obtenidos y difundidos mediante diversas publicaciones, despertaron paulatinamente un interés entre expertos de todo el orbe, convirtiéndose así en una de las reuniones académicas de mayor tradición e importancia dentro del estudio científico, respecto a la antigua civilización maya. Para brindarle mayor impulso, desde 1995 el INAH asumió el liderazgo en la organización y convocatoria de la Mesa Redonda de Palenque. La primera edición giró alrededor de "La guerra entre los antiguos mayas", y en ella participaron destacadas figuras como los epigrafistas Linda Schele y Peter Mathews. En 1997, la temática del foro versó en torno a la Arquitectura e ideología de los antiguos mayas; en 1999, el debate fue respecto a "La organización social entre los mayas", y se dedicó a Linda Schele, fallecida en abril del año anterior. Para la IV Mesa Redonda de Palenque (2002) se eligió por tema "El culto funerario en la sociedad maya", con motivo del 50 aniversario de las excavaciones en la tumba del soberano Pakal, localizada en el Templo de las Inscripciones, en esa zona arqueológica del estado de Chiapas. La quinta reunión se efectúo en 2004 bajo el título de "El territorio maya", y sirvió de marco para un homenaje a la doctora Beatriz Ramírez de la Fuente, quien dedicó gran parte de sus investigaciones a las manifestaciones artísticas prehispánicas y en particular a las del área maya. De cada encuentro han sido editadas sus memorias, la coordinación de las mismas han estado a cargo de Silvia Trejo, Vera Tiesler Blos, Rafael Cobos, Merle Greene Robertson y Rodrigo Liendo Stuardo.

martes, 4 de noviembre de 2008

Leyenda Maya “Los Aluxes”


Nos encontrabamos en el campo yermo donde iba a hacerse una siembra. Era un terreno que abarcaba unos montículos de ruinas tal vez ignoradas. Caía la noche y con ella el canto de la soledad. Nos guarecimos en una cueva de piedra y sahcab; para bajar utilizamos una soga y un palo grueso que estaba hincado en el piso de la cueva. La comida que llevamos no la repartimos. ¿Qué hacía allá?, puede pensar el lector. Trataba de cerciorarme de lo que veían miles de ojos hechizados por la fantasía. Trataba de ver a esos seres fantásticos que según la leyenda habitaban en los cuyos (montículos de ruinas) y sementeras: Los ALUXES. Me acompañaba un ancianito agricultor de apellido May. La noche avanzaba. . .De pronto May tomó la Palabra y me dijo: -Puede que logre esta milpa que voy a sembrar. ¿Por qué no ha de lograrla?, pregunté. -Porque estos terrenos son de los aluxes. Siempre se les ve por aquí. ¿Está seguro que esta noche vendrán? Seguro, me respondió. -¡Cuántos deseos tengo de ver a esos seres maravillosos que tanta influencia ejercen sobre ustedes! Y dígame, señor may, ¿usted les ha visto? -Explíquemes, cómo son, qué hacen. El ancianito, asumiendo un aire de importancia, me dijo: -Por las noches, cuanto todos duermen, ellos dejan sus escondites y recorren los campos; son seres de estatura baja, muy niños, pequeños, pequeñitos, que suben, bajan, tiran piedras,hacen maldades, se roban el fuego y molestan con sus pisadas y juegos. Cuando el humano despierta y trata de salir, ellos se alejan, unas veces por pares, otras en tropoel. Per cuando el fuego es vivo y chispea, ellos le forman rueda y bailan en su derredor; un pequeño ruido les hace huir y esconderese, para salir luego y alborotar más. No son seres malos. Si se les trata bien, corresponden. -¿Qué beneficio hacen? -Alejan los malos vientos y persiguen las plagas. Si se les trata mal, tratan mal, y la milpa no da nada, pues por las noches roban la semilla que se esparce de día, o bailan sobre las matitas que comienzan a salir. Nosotros les queremos bien y les regalamos con comida y cigarrillos. Peor hagamos silencio para ver si usted logra verlos. El anciano salió, asiéndose a la soga, y yo tras él, entonces vi que avivaba el fuego y colocaba una jicarita de miel, pozole, cigarrilos, etc., y volvió a la cueva. Yo me acurruqué en el fondo cómodamente. La noche era espléndida, noche plenilunar. Transcurridas unas horas, cuando empezaba a llegarme el sueño, oí un ruido que me sobresaltó. Era el rumor de unos pasitos sobre la tierra de la cueva: Luego, ruido de pedradas, carreras, saltos, que en el silencio de la noche se hacían más claros.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Espiritualidad maya



Chichicastenango. Con la evangelización impuesta a los indígenas durante la Colonia fueron destruidos sus lugares sagrados, textos y una gran cantidad de objetos relacionados con su cosmogonía. Sin embargo, no doblegaron su espiritualidad, pues emerge cada vez que es descubierto un sitio sagrado, porque les permite tener relación con sus ancestros y divinidad.
Solo en el área rural de Chichicastenango hay más de un sitio sagrado en cada uno de los 86 cantones que forman este municipio; además, hay otros seis en el área urbana.
En éstos, más de 600 ajq’ij (guía espiritual o sacerdote, en quiché) efectúan rituales para la comunidad.
Se agradece por las cosechas, salud y vida, por ejemplo. También se ruega por abundancia de las siembras y convivencia de las familias, explicó Sebastiana Calel, ajq’ij del lugar.
Los sitios sagrados son diversos. Pueden ser espacios abiertos dentro de bosques, montañas, cuevas, lagunas, barrancos, y otros lugares naturales; sin embargo, lo son en especial donde hay restos arqueológicos.
Felipe Gómez, director ejecutivo de la Conferencia Nacional Indígena Oxlajuj Ajpop, expuso que un sitio sagrado es determinado por la confluencia cósmica, en determinado espacio, de sus antepasados y elementos naturales generadores de vida.
Divinidad maya
Según la cosmovisión indígena, los elementos naturales tienen vida, pero algunos poseen energía vital, por lo que son considerados espíritus superiores; por ello, son considerados corazón de la tierra, corazón de fuego, entre otros.
Explicó que un espacio es considerado como tal cuando ancianos de las comunidades descubren energía cósmica allí. Cada sitio tiene una finalidad y aporta a los pueblos algún tipo de beneficio.
En ese sentido, explicó que hay lugares específicos para pedir por las siembras y otros para celebrar los movimientos astronómicos. Recordó que el templo católico de Chichicastenango se construyó durante la Colonia sobre un altar indígena, para sustituir un ritual local por uno cristiano. “Esto dio lugar a un sincretismo religioso en el cual la población mayense fingía cumplir con la liturgia católica para no ser castigada, pero en realidad adoraba la divinidad del sol, que se brinda a sí mismo a toda la humanidad, al igual que el agua y aire”, explicó.
Las ceremonias son regidas por cada uno de los 20 días que tiene cada mes del calendario maya. Cada día tiene nombre y significado, y de igual manera se efectúan rituales diferentes para la bendición de semilla, caza, conocimiento, pedidas de mano entre parejas y casamientos, entre otros, detalló.

jueves, 30 de octubre de 2008

DESCIFRANDO LOS JEROGLIFICOS MAYAS


Otra muestra de su genio fue el sistema de escritura jeroglífica que desarrollaron. Los glifos adornan las estelas y templos en todo el Mundo Maya; hoy se sabe que los mayas erigían estelas para conmmemorar hechos históricos. La interpretación de los glifos era un tropiezo mayor para los mayanistas hasta hace 20 años, cuando un equipo de arqueológos de México y Estados Unidos descifró un código en Palenque, en el estado de Chiapas, México. Desde entonces los arqueólogos han traducido muchas secuencias de glifos e incluso han identificado a algunos de los gobernantes en ciudades tales como Palenque y Yaxchilán (Chiapas) y Piedras Negras y Tikal (Guatemala). La famosa Escalera de los Jeroglíficos en Copán es otro ejemplo destacado del uso de la su lengua -se trata de en un monumento que conmemora los logros de la dinastía real y es probablemente el relato escrito más grande acerca de la historia de la civilización maya.
Por desgracia, muchos códices mayas escritos en piel de venado o en papel amate, hecho de corteza de árbol, fueron destruidos a causa del fanatismo religioso de los sacerdotes españoles durante los autos de fe en el siglo XVI, otros sucumbieron a los estragos del tiempo. Hasta la fecha se han recuperado sólo tres de estos códices, entre ellos el famoso códice Dresden. A través del estudio de estos códices los arqueólogos han descubierto pasajes mitológicos de historia, religión, astrología y ciencias. Por ejemplo, el códice Dresden contiene información sobre eclipses y los movimientos de Venus. Los mayas también mantenían una rica tradición oral que en alguna medida forjaron su cultura y que se acentuó cuando los códigos fueron destruidos. Un texto del antiguo "Popol Vuh" o Libro de Consejos, es un manuscrito escrito en la lengua maya de la región del quiché, Guatemala que fue descubierto por un fraile español en el siglo XVII y rescatado del olvido. Traducido al español por el fraile, el "Popol Vuh" es la historia maya de la creación en la que se describe cómo los dioses formaron la tierra a partir del caos y crearon la luz y la vida. Después crearon al hombre del maíz para que fuera el guardian del universo. Hasta hoy, los mayas todavía consideran a la tierra como sagrada y el maíz aún es la base de su alimentación. En Yucatán, México, fue hallado y todavía se conserva, el "Chilam Balam", un libro de historia, astrología, medicina y profecías en lengua maya, pero que usa escritura española en vez de glifos.

sábado, 25 de octubre de 2008

Proyecto arqueológico México-Guatemala


TIKAL, Guatemala - México ofreció apoyo a Guatemala para desarrollar el ambicioso proyecto de conservación arqueológico denominado "Cuatro Balam", que involucra las reservas de la biosfera maya, en el norteño departamento de Petén.
'Cuatro Balam'
"En cuanto este proyecto haya sido echado a andar, vamos a gestionar apoyo con el sector empresarial de México para lograr que se cumplan los objetivos del Gobierno guatemalteco", señaló la secretaria mexicana de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa.La canciller mexicana hizo el ofrecimiento al presidente guatemalteco, Álvaro Colom, al cierre de la reunión sostenida en la ciudad maya de Tikal, en la que también participaron los gobernadores de los estados del suroeste mexicano Campeche, Chiapas y Tabasco.Espinosa señaló que "es importante" trabajar en la conservación de las riquezas arqueológicas heredadas de la milenaria cultura maya, que comparten ambos países.

sábado, 18 de octubre de 2008

Umbrales sagrados: una visión de los cenotes, de objetos de uso cotidiano de los mayas y otros hallazgos, en el Museo del Templo Mayor


La muestra Umbrales sagrados, portales mágicos. Cuevas y cenotes mayas, conformada por objetos de uso cotidiano, los restos de la mujer más vieja de América, fósiles de dinosaurios y rifles de la Guerra de Castas, ofrece la visión del pueblo maya, que consideraba los cenotes como portales cósmicos que permiten la entrada a diferentes mundos, señala el director de Estudios Arqueológicos del INAH, Luis Alberto Martos. La exposición se presenta en el Museo del Templo Mayor y reúne 200 objetos que fueron hallados en cuevas o cenotes de Xcaret (Quintana Roo), Chichén Itzá, las grutas de Balamkanché y de Chaac (Yucatán), así como en las cuevas de Sierra Tapijulapa (Tabasco). “Es la primera vez que se lleva a cabo una muestra de estas características”, señala Alberto Martos.Dentro de la exposición, dice, por primera vez se exhiben los restos de la Mujer de Najarón, que datan de hace más de 11 mil años y son considerados los más antiguos de América, además del cráneo de la Mujer de Palma –de 10 mil años–, cuando las comunidades que habitaban la zona eran recolectores y aún no formaban el pueblo maya. Sobre la fauna de la era pleistocénica que habitaba la zona, explica, se presentan un gonfoterio, especie de mamut, el dientes de sable –prestados por el Museo del Desierto de Coahuila–, un caballo y un tapir. El también curador de la exposición Alberto Martos señaló que una parte de los objetos de cultura maya datan del año 150 a.C. hasta la Conquista. “Tenemos platos, vasijas, incensarios, esculturas en estuco, así como piezas de ornato hechas de cobre, concha y pirita”. Del periodo colonial, añade, están algunas tinajas y, del siglo XIX, dos rifles que se usaron durante la Guerra de Castas, cuando algunos rebeldes mayas se escondieron en los cenotes. EL MUNDO RITUAL. Alberto Martos explica que la muestra conforma parte de la visión del mundo maya y sus ritos. “No sólo se presentan objetos del mundos material, sino también la significación que tenían con los dioses cada una de las piezas”. En los cenotes, con su ambiente oscuro, con agua y frío, el pueblo maya desarrolla el ambiente del momento de la creación, por ello arrojaban huesos humanos, especialmente de las dinastías, para que renacieran en otros planos, agrega. Actualmente, explica, los cenotes y cuevas siguen siendo centros de veneración y culto, con el agua como don principal. “Son espacios que se convierten en el paso del plano terrestre al inframundo, además de un medio para tener comunicación con las divinidades”. En lengua maya, ts’ono’ot o d’zonot significa caverna con depósito de agua. Conocido como cenote, es la puerta que conecta al inframundo –Xibalbá– o con las divinidades, además de ser el sitio donde arrojaban enseres simbólicos para obtener beneficios o se realizaba la máxima ofrenda: el sacrificio humano para los dioses. Se situaban al lado de templos donde se hacían rituales para favorecer la fertilidad o la lluvia. Finalmente, explica que la exposición esta dividida en cinco salas: Introducción, Cuevas y cenotes como ventanas paleontológicas, Cuevas y cenotes como ventanas arqueológicas, Cuevas y cenotes como ventanas históricas y Técnicas para el registro arqueológico en cuevas y cenotes, y es una narrativa de esta parte de la cultura maya.

lunes, 13 de octubre de 2008

Indígenas Maya de Guatemala, hartos de promesas políticas.


Según Amílcar Pop, presidente de la Asociación de Abogados Indígenas, “poner la canción del rey quiché y la bandera de los cuatro pueblos no cambia la realida, sino parece que para otro tipo de decisiones importantes no hay voluntad”. “A 10 meses de gobierno no ha habido una decisión importante, solo folclorismo”, enfatizó.
Pop reconoce que ha sido consultado como abogado indígena por funcionarios de la UNE para asesorarlos en temas específicos, pero parece que no hay interés en la bancada mayoritaria en aprobar las leyes acerca de los pueblos indígenas. “Se han priorizado otros temas, y las instituciones consideradas indígenas, que ya existían en las otras administraciones, no han sido fortalecidas, pues no tienen presupuesto ni apoyos técnico y político”, añadió.
Domingo Hernández Ixcoy, parte de la coordinadora Waqib´Kej, aseguró que “lo que ha hecho el gobierno hasta ahora es culturizar las demandas de los pueblos indígenas, debido a que permite que usemos nuestra vestimenta, que hablemos nuestro idioma o que hagamos nuestras ceremonias, pero no nos incluyen en el gabinete para decidir el presupuesto o la política internacional”.
Sobre las ayudas económicas y la priorización de los 45 municipios más pobres del país —medida anunciada en beneficio de los indígenas—, Domingo cree que se corre el riesgo de que se genere una opinión desfavorable hacia los pueblos indígenas, “pues parece que viviéramos de lo que da el gobierno, y lo que nosotros necesitamos es que nos paguen un salario justo y poder vivir de nuestro trabajo, algo que sigue sin suceder”.
Hernández aseguró que los pueblos indígenas tienen demandas propias, pero que éstas incluyen toda la sociedad guatemalteca, pues la pobreza no es patrimonio exclusivo de los indígenas.

jueves, 2 de octubre de 2008

Leyenda El Hanincol


Mucho tiempo perdí tratando de concurrir a una ceremonia india, a una hanincol (comida de milpa) que hacen los mayas con el objeto, unas veces, de agradar a los dioses, y otras, de desagraviarlos. Había rogado a los hechicero que me permitieran la entrada, pero todos se habían negado porque yo también me había negado a que me santiguaran: (santiguar es someter a una persona a ciertos baños, con hierbas, hechicerías, etc.) En las ceremonias de las comidas de milpa se admite a mujeres cuando se va repartir el alimento. Al fin me resolví a todo y lo comuniqué al men. Así fue como logré concurrir a la comida. Y ahora les narraré lo que ví; lo que oí no, pues fue todo en maya, idioma que no entiendo.
La ceremonia se hizo en un pueblo llamado San Juan Bautista Sahcabchén o Alto Sahcabchén, por estar ubicado en la cresta de un cerro de roca viva.
El maestro de la escuela, un joven llamado Mario Flores Barrera, me avisó con anticipación; llena de alegría caminé a caballo toda la noche en que la Luna plateaba los árboles y alumbraba el camino.

Llegué al amanecer. Allá arriba estaba el pueblo. Subí a él, llamé a una puerta y al punto asomó su risueña cara el maestro, que me saludó.

Hoy será la fiesta, me dijo con acento de satisfacción. Nos desayunamos con pan y café y luego me llevó a la casa del men, quien me recibió solícito, pero desconfiado.

¿Está resuelta a le santigüen?, me preguntó.
El maestro me miró, incrédulo de que pudiera aceptar eso.
Sí le respondí, y en pocos minutos quedé santiguada y oliendo a romero y ruda.

Salimos los tres y nos sentamos en el brocal de un pozo, y el hechicero contestó así mi interrogatorio.

-¿Por qué harán el hanincol?
-Para desagraviar a los dioses.
El dueño de la milpa que se ha de sembrar tiene un hijo enfermo, señal del disgusto de del Nohoch-Tat (Gran Señor).

Luego me enseñó varias palabras mayas, el nombre de los vientos, etc., para que pudiera entender, y me llevó a la casa donde el muchacho estaba enfermo.

¿Quiere verlo?, me dijo. Sí le respondí.
En una hamaca estaba el joven calenturiento. El men le preguntó por su salud, y él casi no contestó. Su ánimo estaba caído más que por la fiebre, por el temor de que le hubiera castigado el dueño del monte. El men sacó de su morral un bollo de pozole lleno de moho que de amarillo pasa a verde. Lo mezcló con agua, lo endulzó con miel y se lo dio al enfermo.
Las mujeres de la casa, durante la noche, mojan maíz y lo muelen en metates para hacer una bebida refrescante llamada sacab. Este se reparte entre los que van a asistir a la ceremonia.

En la ocasión a que me refiero me dieron una ración, por la cual me sentí invitada. Marchamos luego a la ceremonia o que diga, adonde iba a efectuarse.

El dueño de la sementera y sus trabajadores estaban ocupados. Unos abrían una fosa en la tierra; otros, en grandes calderos cocían maíz, frijol y tostaban semillas de calabaza, que molían luego para formar una masa de estos tres productos, la cual recogían en bolas.

Teniendo ya las bolas sobre hojas de roble o plátano, se extiende primero la masa de maíz haciendo una tortilla grande y se forma una de semilla de calabaza: luego, una de frijol, y así sucesivamente, hasta llegar a nueve.

Estos huahes (panes) se envuelven en las mismas hojas; uno de ellos es más grande que los otros. Mientras esto se lleva a efecto, en la fosa abierta se ha colocado gran cantidad de leña , que arde y calienta casi hasta calcinar algunas piedras grandes. Por otro lado, en ollas también grandes se cuecen pavos y gallinas, y en un caldero se hace el cool (atole salado). En un caldero se pone el caldo de gallina y pavos, destinado a preparar el chocó; (caliente).

El men, con toda parsimonia, toma dos velas que enciende, y, seguido de unos hombres que llevan en tablas los huanes (panes) y de todos los invitados, llega a la ardiente fosa. Y dice así: lakín-ik, xikín-ik, nohol-ik, xamán-can (vientos del oriente, del poniente, del sur y del norte; sed benévolos). Luego hace mil contorsiones, brinca de un lado para otro de la fosa, saca con las manos, del fuego, las candentes piedras, y sólo deja unas en el fondo, sobre las cuales se colocan los panes. Las piedras extraídas se acomodan encima y se recubre la fosa con tierra y gajos de roble.

Retornan el brujo y su comitiva al lugar primitivo, donde se ha colocado una mesa, que tiene encima una cruz cristiana, tres velas grandes, tres medianas y tres chicas. También hay incienso, rudas, albahacas, flores, dulces, cigarrillos, etc.

Se han llevado ala mesa los pavos y las gallinas condimentadas y cocidas. Debajo de la mesa está el gran caldero de cool, el jugo de gallina y pavos, etc.

El men parece perder su personalidad de hombre, y en medio de gesticulaciones y contorsiones, conjura a los vientos malos y llama a los buenos; levanta en sus manos las ramas de albahaca y ruda, y blandiendo la cruz cristiana aleja a los vientos malos. como regalo a los buenos arroja a los cuatro vientos jicaradas de miel y balché. Luego cae en éxtasis, oculta su rostro entre las manos, y tomando enseguida el inciensario, marcha hacia la fosa; al llegar a ésta levanta aquél al cielo y muchas manos de hombres destapan la fosa, de donde extraen los huanes.

Todas caminan hacia la mesa y el brujo cierra la procesión.

El pan más grande es el que se pone en una mesita aparte. Apenas desenvuelto, muchas manos arrancan trozos, hirvientes aún y los depositan en el caldo de pavos y gallinas, donde otras manos lo baten y disuelven. Así se prepara el chocó . Terminado esto, el men reparte entre los concurrentes balché en jicaritas. Hay que tomarlo, pues es malo tirarlo o despreciarlo.

Luego el hechicero da a cada persona presente un cigarro gigante, al que debe darse dos o tres fumadas. Esos cigarros son recogidos por un brujo en hojas de almendro o higuerilla, con el fin de que sus manos no los toquen, los lleva ala mesa y los riega con brebajes. Inmediatamente se toma a todos los niños que han asistido a la ceremonia y se les pone de rodillas, con las manos cruzadas sobre el pecho.El men les da balché dulce, chocó , cool, dulces, trozos de pavos, pero todo en la boca. (Los niños representan a los aluxes, y el men les da de comer con la mano, ellos no pueden tocar nada con las manos). Terminada esa comida, se aleja a los niños, y con una jícara grande se pone una buena ración de todo lo que hay, de lo mejor, un gran trozo de pan y los cigarros, todo lo cual toma el men pues es la ofrenda destinada al Nohoch-Tat (padre o dueño del monte). El hechicero llega a la fosa y en el centro de ella coloca la jícara grande y todo lo demás.

A una señal del men la fosa es cubierta de tierra y casi ni queda señal de ella. Se cree que durante la noche el dueño del bosque tiene allá su banquete, y que sus hijos, los aluxes le hacen compañía y fuman en rueda sus cigarros.

Cuando el men vuelve al lugar de la comida, todo se transforma en fiesta, se reparte lo que aún queda, se da al dueño de la milpa, a sus hijos y trabajadores, de todo lo que hay, y luego a los visitantes. Esta es ya la comida terrenal. Todos comen, todos beben. El men viene a mí con una pierna de pavo en la mano y me dice: ¿No come?, y me trae un trozo de muslo de pavo.

Yo estaba sentada en una hamaca suspendida en medio de dos árboles, especialmente para mí, frente a la mesa de la ceremonia. Era tal mi proximidad a la mesa, que materialmente estaba bañada en miel y balché, pues me salpicó el men cuando arrojó esos líquidos al aire.

Terminó la ceremonia -me dijo el men-. El enfermo está curado.

Entre los comensales vi a Pedro, que comía y reía con mucha gana.

Pedro -dijo el men- ven aquí, pues quería demostrarme su poder. El muchacho obedeció la orden. Ya no tenía calentura y había recobrado la salud.

En ese momento di la razón al men y al enfermo. Estaba curado. Había que reconocerlo.

Mas luego pensé que ese hombre sagaz aprovechaba la ignorancia y fe de los descendientes de los xius y cocomes.

Me retiré pensativa. Soy una de los que creen que lo más de los indios mayas no padecen ciertas enfermedades gracias a que ingieren frecuentemente, las dosis de penicilina que se encuentran en el moho del pozole, que siempre comen con sal en sus milpas.

¿Se curó el muchacho? ¿Sería por el favor de los dioses o por la acción de la medicina que le dio el men en el pozole?

Tal vez ni el hechicero lo sepa. Tal pensaba yo después de la peregrina ceremonia que me dejó la impresión de un sueño fantástico.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Leyendas Mayas

El canancol
Cuénteme, don Nico: ¿por qué pone ese muñeco con esa piedra en la mano en medio de su milpa?, pregunté un día a un ancianito agricultor.
Su cara se animó con una sonrisa de niño, en tanto que me contestaba: Sé que usted no cree, pero le diré: soy pobre, muy pobre y no tengo quien me ayude a cuidar la milpa, pues casi siempre cuando llega la cosecha, me roban el fruto de mis esfuerzos. Este muñeco que ve no es un muñeco común; es algo más; cuando llega la noche toma fuerzas y ronda por todo el sembrado; es mi sirviente... Se llama Canancol y es parte mía, pues lleva mi sangre. El sólo me obedece a mí... soy su amo.
Don Nico siguió diciendo: Después de la quema de la milpa se trazan en ella dos diagonales para señalar el centro; se orienta la milpa del lado de Lakín (Oriente) y la entrada queda en esa dirección. Terminado esto, que siempre tiene que hacerlo un men (hechicero) se toma la cera necesaria de nueve colmenas, el tanto justo para recubrir el canancol, que tendrá un tamaño relacionado con la extensión de la milpa. Después de fabricado el muñeco, se le colocan los ojos, que son dos frijoles; sus dientes son maíces y sus uñas, ibes (frijoles blancos); se viste con holoch (brácteas que cubren las mazorcas). El canancol estará sentado sobre nueve trozos de yuca. Cada vez que el brujo ponga uno de aquellos órganos al muñeco, llamará a los cuatro vientos buenos y les rogará que sean benévolos con (aquí se dice el nombre del amo de la milpa), y le dirá, además, que es lo único con que cuenta para alimentar a sus hijos. Terminado el rito, el muñeco es ensalmado con hierbas y presentado al dios Sol y dado en ofrenda al dios de la lluvia; se queman hierbas de olor y anís y se mantiene el fuego sagrado por espacio de una hora; mientras tanto, el brujo reparte entre los concurrentes balché , que es un aguardiente muy embriagante, con el fin de que los humanos no se den cuenta de la bajada de los dioses a la tierra. Esta es cosa que sólo el men ve.

La ceremonia debe llevarse a efecto cuando el sol está en el medio cielo. Al llegar esta hora, el brujo da una cortada al dedo meñique del amo de la milpa, la exprime y deja caer nueve gotas de sangre en un agujero practicado en la mano derecha del muñeco, agujero que llega hasta el codo.

El men cierra el orificio de la mano del muñeco, y con voz imperativa y gesticulando a más no poder, dice a éste: Hoy comienza tu vida. Este (señalando al dueño), es tu señor y amo. Obediencia, canancol, obediencia... Que los dioses te castigarán si no cumples. Esta milpa es tuya. Debes castigar al intruso y al ladrón. Aquí está tu arma. Y en el acto coloca en la mano derecha del muñeco una piedra.

Durante la quema y el crecimiento de la milpa el canancol está cubierto con palmas de huano; pero cuando el fruto comienza a despuntar, se descubre... y cuenta la gente sencilla que el travieso o ladrón que trate de robar recibe pedradas mortales. Es por lo que en las milpas donde hay canancoles nunca roban nada.

Es tan firme esta creencia, que si por aquella época y lugar se encuentra herido algún animal, se culpa al canancol.

El dueño, al llegar a la milpa, toma sus precauciones y antes de entrar le silba tres veces, señal convenida; despacio se aproxima al muñeco y le quita la piedra de la mano; trabaja todo el día, y al caer la noche, vuelve a colocar la piedra en la mano del canancol, y al salir silba de nuevo. Cuando cae la noche, el canancol recorre el sembrado y hay quien asegura que para entretenerse, silba como el venado.

Después de la cosecha se hace un hanincol (comida de milpa) en honor del canancol; terminada la ceremonia se derrite el muñeco y la cera se utiliza para hacer velas, que se queman ya en el altar pagano, ya en el altar cristiano.

Y calló el viejecito después de haber hablado con acento de creyente perfecto.

Leyenda tomada del libro "El alma de Campeche en la leyenda maya" de Elsie Encarnación Medina E.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Mundo maya


Aquí le mostramos algunas de las zonas arqueológicas que no debe dejar de visitar y que ampliarán su visión en una odisea que lo llenara de energía y le revelará muchas emociones.

Xcambó

Para iniciar, visite Xcambó (lugar de la virgen o de la luna menguante). Se encuentra ubicado apenas a 4 kilómetros de Mérida dentro del municipio de Dzemul en la Costa Yucateca. Los vestigios se encuentran cerca del mar, lo que da una visita muy bella.

Aquí puede admirar pirámides y caminos mayas. En sus tiempos fue uno de los puertos más importantes para el desarrollo comercial y salinero de la época prehispánica.

Izamal

La también llamada Ciudad de las Tres Culturas se encuentra a 70 kilómetros de Mérida. Su carácter histórico combina rasgos de su pasado prehispánico, del periodo colonial y de la época actual, y ese es su gran atractivo. De hecho, se dice que es más antigua Chichén y Uxmal. Como dato, la milagrosa imagen de nuestra señora de Izamal ha sido declarada patrona de la Península.

Oxkintok

No es la zona arqueológica más famosa pero sí fue una de las más importantes. Su nombre significa “la piedra de los tres soles” y se encuentra a 70 kilómetros de Mérida. Oxkintok es mística y muy tranquila. Cuando usted pase por su puerta Tzat Tun Tzat se sentirá que entra en otro mundo.

Aké

Su nombre en maya significa “lugar de bejucos” y se localiza a 36 kilómetros al este de la ciudad. Como sitio prehispánico se caracteriza por sus sacbés (caminos), su arquitectura, recintos sagrados de piedra caliza. A la belleza del lugar contribuyen los cenotes cercanos.

Mayapán

Significa “capital maya” y es un sitio privilegiado de antiguos edificios dentro de murallas a menos de 70 kilómetros de Mérida. Los especialistas resaltan la importancia de Mayapán al acercar al viajero a la cuna de los linajes Cocom, Xiu y Canul.

Dzibilchaltún

Se encuentra muy cerca de Mérida (15 minutos) y es un parque natural de gran riqueza biológica, histórica y arqueológica. Aquí se pude apreciar la gran variedad de vegetación de la zona, sus especies típicas, la fauna e, incluso, sentirse como en un pasaje del Popol Vuh (el libro sagrado de los mayas).

En lo arqueológico admire construcciones como el Palacio y el Templo del Pedestal, así como la famosa Casa de las Siete Muñecas y el espectáculo natural que el Sol ofrece durante los equinoccios de otoño y primavera.

La Ruta Puuc

Si tiene tiempo puede hacer este viaje que incluye los sitios arqueológicos de Uxmal, Kabah, Sayil, Labná y las Grutas de Loltún, siendo el primero uno de los más famosos.

El recorrido inicia en las Grutas de Loltún donde disfrutará del espectáculo de la naturaleza con sus estalactitas y estalagmitas, después recorra Labná y conozca “los chultunes”, un tipo de cisterna para el almacenamiento de agua.

Labná o “casa vieja” destaca por su arco que representa una de las obras arquitectónicas más representativas del Puuc.

Queda Kabah, célebre por su famoso “Palacio de los Mascarones” y sus rostros de Chac (Dios de la lluvia).

Casi para finalizar, llegue a Uxmal o “La ciudad construida tres veces”. Aquí verá el Castillo del enano, el Palacio del gobernador, el cuadrángulo de las monjas y el Templo de las palomas con un espectáculo luz y sonido.

Otros destinos cercanos

Acanceh o conocido como “el venado agonizante” es necesario observar la relevante la labor de conservación de los monumentos antiguos.

Yaxuná (la casa de color aturquesado) es el extremo occidental de la más larga vía de comunicación prehispánica que presenta como evidencia el “sacbé“ que une a esta ciudad con Cobá, aquella otra gran ciudad junto a las lagunas y entre la selva a poco más de 100 kilómetros.

X-Lapak (paredes despegadas) viaje a Sayil (lugar de las hormigas) donde puede ver un museo al aire libre y admire a “Nueve mascaras”, una estructura prehispánica.

Y no olvide Chichén Itzá

Antes o después del concierto de Plácido Domingo no olvide visitar Chichén Itzá, la zona arqueológica de la cultura maya más famosa desde que es considerada una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo.

Descubra (o redescubra) su misterioso Observatorio Astronómico, el Templo de las Mil Columnas, disfrute del Juego de Pelota, su Cenote sagrado de los sacrificios y cada una de las joyas que la arqueología ha revelado de esta mágica y sagrada ciudad.

Mayores informes, galería, videos y paquetes turísticos visite www.mayayucatan.com.mx Por cierto, Mérida es una de las ciudades más hermosas de la República, es Patrimonio de la Humanidad, si hace base no olvide recorrer sus blancas calles.

viernes, 19 de septiembre de 2008

EL MAYAB.....LA MAGIA MAYA, LOS RITUALES Y CONJUROS...


Los sacrificios humanos

Los relatos más minuciosos sobre los ritos de sangre maya provienen del Período Postclásico. Entre ellos, la escena de la extracción del corazón de un guerrero para ofrecerlo a los dioses.

Los jóvenes guerreros pertenecientes a las élites enemigas eran las presas más codiciadas. En el caso de capturar a un gobernante, o a un jefe principal, la víctima era reservada para ser decapitada durante una ceremonia especial.

A la inversa, cuanto más alejado fuese el pueblo de un cautivo, geográfica o culturalmente, los mayas lo despreciaban para el sacrificio. Al decir de Todorov, las víctimas preferidas debían ser, simultáneamente, extranjeras y cercanas.

La selva imprimió por completo la percepción de la realidad. Los mayas creían que una energía biocósmica atravesaba a las personas, a los animales, a las plantas y a los seres inanimados, imprimiéndoles su razón de ser.

A mayor carga de energía, mayor era la categoría y la importancia de cada ser vivo, cosa, o deidad. Los mayas creían que el descomunal gasto que realizaban los dioses se reponía con la sangre humana de los sacrificios.

La creencia en el poder combustible de la sangre muestra dioses vulnerables. Por el contrario, destacaba el papel de los hombres para mantener el universo

lunes, 15 de septiembre de 2008

Entrega México a Guatemala presidencia temporal de Mundo Maya.


México, 15 Sep (Notimex).- El secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo Torres, entregó al encargado de despacho del Instituto Guatemalteco de Turismo, Guillermo Novielli, la presidencia temporal de la organización Mundo Maya.
En el acto refirió que en los dos años en que México encabezó el organismo se presentó como producto específico en varias ferias internacionales; se concretaron acuerdos en materia de cruceros y para facilitar la conectividad aérea.
Durante la ceremonia, a la que asistieron representantes de México, Belice, El Salvador, Guatemala y Honduras, el titular de la Secretaría de Turismo (Sectur) explicó que Mundo Maya estuvo presente en las ferias de Londres, en noviembre de 2007, y Berlín, en febrero pasado.
También lo estuvo en las ediciones 2007 y 2008 del Tianguis Turístico de Acapulco, Guerrero, donde se presentó como un producto único, independientemente de las promociones de los países y estados mexicanos que lo integran.
En materia de cruceros se efectuó el seminario “Retos y oportunidades de la industria de cruceros en México y Centroamérica”, en Cozumel, Quintana Roo, en abril pasado y de ahí emanó la “Declaración de Cozumel”.
Dicho documento consiste en el compromiso de un trabajo conjunto para formular una estrategia compartida a fin de mejorar la competitividad y una distribución equitativa de los beneficios de esa industria, expuso mediante un comunicado de la Sectur.
Resultado de esa declaración es la firma del “Acuerdo para el establecimiento de un mecanismo latinoamericano de consulta y concertación entre ministerios de turismo de países receptores de cruceros”, suscrito la semana pasada en la ciudad de México, refirió.
Respecto a la aviación, se firmaron convenios para que cada país permita a dos aerolíneas de otro volar en destinos del Mundo Maya y autorizar vuelos con paradas intermedias en terceros países, detalló.
Por otro lado, Guatemala y Honduras solicitaron a México incorporarse al Programa de Calidad Moderniza Distintivo “M”, para lo cual se firmaron acuerdos con la finalidad de transferir el programa a dichas naciones. La organización del Mundo Maya fue constituida en 1992 y en ella participan México, Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras y México con la finalidad de estimular el desarrollo turístico, cultural y la preservación ambiental de la región, puntualizó la Sectur.

sábado, 13 de septiembre de 2008

La magia de los ritos mayas


la adivinación en esta cultura se considera que sirve para conocer "lo inaccesible por el razonamiento normal" del pasado, el presente oculto y el futuro, pero siempre a través de las divinidades.

La diferencia entre una oración y un conjuro, explicó, es que en el primero el que reza se dirige a la divinidad como determinante del destino, mientras que el segundo es una "fórmula mágica", donde él mismo es el señor de su destino, que trata a través de las palabras de convencer a la divinidad para que esté a su favor.

Nájera aseguró que los mayas consideran que cuando hacen magia solo repiten actos y palabras previas de los dioses, ya que según su cultura el mundo se creó con palabras mágicas de los dioses.

Para conseguir realizar los ritos mágicos los mayas se ayudaban de plantas y hongos alucinógenos, especialmente del tabaco.

"Varios días de ayuno, sumado al canto, al baile, al olor del incienso, al tabaco utilizado de diversos modos, como mascado y fumado, y el uso de elementos psicotrópicos garantizaban la adivinación deseada", sostuvo.

También se empleaban y se siguen utilizando elementos más comunes, como arrojar granos de maíz, de fríjol o piedras, que se llevan en un envoltorio especial.

Incluso, en la época prehispánica los mayas poseían unos libros especiales para ayudar a descifrar los sueños, indicó, que podían revelar la causa de enfermedades entre otras cosas.

La cultura prehispánica daba también gran importancia a los augurios, representados en muchas ocasiones por aves como lechuzas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Los mayas


En una vasta y rica región de América, el pueblo maya creó una de las más originales y grandiosas civilizaciones antiguas. Los mayas no constituyen a un grupo homogéneo, sino un conjunto de etnias con distintas lenguas, costumbres y realidades históricas, pero que comparten rasgos que nos permiten integrarlas en una unidad cultural. A la vez, esta unidad forma parte de otra mayor, la cultura mesoamericana.
En este trabajo podemos observar los tres grandes períodos de la trayectoria histórica mayense, los cuales son: preclásico, clásico y postclásico.
También se ha hablado mucho de la "desaparición" de los mayas, pero esto constituye un error, ya que lo que desapareció fue su libertad y la gran cultura que crearon en la época prehispánica; pero los hombres mayas con sus costumbres cotidianas y buena parte de todas sus creencias permanecen aun en sus regiones originales, sustentados en su misma concepción ancestral del mundo y la vida.

2. Ubicación geográfica

La cultura maya cubrió el territorio sureste de lo que es hoy la República mexicana y que corresponde a los estados de Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y la zona oriental de Chiapas, lo mismo que la mayor parte de Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice, cubriendo una extensión territorial que varía, de acuerdo con los diversos arqueólogos e historiógrafos, entre 325,000 a 400,000 Km2, teniendo por límite el Golfo de México y mar de las Antillas; el océano Pacífico; el río Grijalva (conocido en Guatemala como río Usumacinta), en el estado de Tabasco y el río Ulúa en Honduras y el río Lempa en El Salvador actuales.
Se les dividió para su estudio en tres grandes regiones o zonas naturales:
1ª - Zona Norte:
Que incluye los actuales estados de Yucatán, en su totalidad y la mayor parte de Campeche y Quintana Roo. En tal territorio el terreno es pedregoso y semiárido con partes bajas donde predomina una vasta planicie calcárea con vegetación de monte bajo, con clima regularmente seco y cálido en demasía. No hay ríos de superficie, pero el terreno es permeable y el agua se filtra rápidamente, formando corrientes subterráneas que se abren en bocas naturales llamadas "cenotes".
2ª - Zona Central:
Cuenta desde el río Usumacinta o Grijalba en el actual estado de Tabasco, hasta la parte oriental de Honduras, incluyendo también el Petén guatemalteco, Belice y parte de Chiapas. Tiene un clima caliente y húmedo, con lluvias abundantes en la temporada. La vegetación es de tipo tropical.
3ª - Zona Sur:
Comprende las tierras altas y la faja costera del océano Pacífico, con parte de Chiapas, Guatemala y El Salvador. El clima es templado y frío en las serranías, con zonas calientes y húmedas, pobladas de densos pinares y cipreses en su mayoría. Hay alturas que sobrepasan los 1500 metros sobre el nivel del mar.

3. Origen de los mayas

La trayectoria histórica de la civilización maya prehispánica se ha dividido en tres grandes períodos:

El preclásico
En el que se estructuran los rasgos que caracterizarán a la cultura maya; la agricultura se convierte en el fundamento económico, surgen las primeras aldeas y centros ceremoniales, y se inician diversas actividades culturales en torno a la religión.


El clásico
Que empieza alrededor del siglo III, constituye una época de florecimiento en todos los órdenes: se da un gran desarrollo en la agricultura, aumento en la tecnología, una intensificación del comercio, y se consolida la jerarquización política, social, sacerdotal y militar. Así mismo se construye grandes centros ceremoniales y ciudades, donde florecen las ciencias, las artes y la historiografía. Hacia el siglo IX, se presenta un colapso cultural, cuya causa pudo haber sido una crisis económica y, consecuentemente, socio-política. Cesan las actividades políticas y culturales en las grandes ciudades clásicas en el área central, muchas de las cuales son abandonadas, y se inicia el período denominado postclásico.

El postclásico
Iniciado alrededor del siglo X, termina con la conquista española en el siglo XVI. Ella puso fin al proceso cultural mesoamericano, y los mayas quedaron sometidos y marginados en sus propios territorios.
El período preclásico fue una época de crecimiento demográfico paulatino, y de progresiva elaboración de instituciones sociales y políticas para todas las sociedades mesoamericanas. Se observó el surgimiento de sociedades estratificadas a partir del preclásico temprano, en regiones tales como la costa del Pacífico de Guatemala, así como el desarrollo de cacicazgos durante el preclásico medio. Por el contrario, la evidencia disponible para las tierras bajas es menor, y apunta hacia un patrón de desarrollo relativamente tardío en relación con regiones vecinas.
La evidencia disponible indica que las tierras bajas se poblaron más lentamente que muchas otras regiones mesoamericanas. Sin embargo, a partir del preclásico medio se observa un crecimiento rápido de la complejidad social y política. Los hallazgos recientes en el sitio de Nakbé sugieren el surgimiento de cacicazgos a partir del preclásico medio, los cuales contaron con la capacidad de organización y la disponibilidad de mano de obra necesarias para la realización de proyectos de construcción de gran escala.
En resumen, los procesos que llevaron al desarrollo de las sociedades complejas en las tierras bajas mayas no están claros. Tal tema plantea problemas significativos, considerando las condiciones ambientales de la región. Del mismo modo, no hay explicaciones definitivas para el desarrollo de alguno de los centros más importantes de esa región, tales como el Mirador e incluso Tikal, en localizaciones aparentemente aisladas y pobres en recursos naturales, en especial el agua. Sin embargo, es evidente que los habitantes preclásicos de las tierras bajas de Petén supieron aprovechar al máximo las condiciones ecológicas del territorio que habitaban, los cuales implican tecnologías agrícolas suficientes para el sostenimiento de poblaciones crecientes. La búsqueda de explicaciones para estos procesos plantea un reto significativo para la investigación arqueológica.

Organización política
Los mayas primitivos se agrupaban en pequeños caseríos, distantes unos de otros. Posteriormente fueron erigidos algunos centros ceremoniales. La vida de estos primeros habitantes del área maya dependía enteramente de los elementos naturales y del cultivo y recolección de sus cosechas.
Con la vida sedentaria y la práctica continua de la agricultura primitiva, surgió lo que al principio fue el culto sencillo de la naturaleza y de los elementos ligados a la siembra, tales como el sol, la lluvia, el viento, las montañas, el agua, etc.
Habría que imaginar que las sencillas ceremonias eran oficiadas y dirigidas por el jefe de la familia. Posteriormente, con la tecnificación incipiente de la agricultura, la práctica religiosa fue organizada en forma más compleja y surgieron los primeros sacerdotes profesionales.
Los sacerdotes se convirtieron el los depositarios de la ciencia y adquirieron un poder político creciente que los transformó en una casta dominante. A ellos se debió el perfeccionamiento del calendario, la cronología y la escritura jeroglífica.
En el siglo IV de nuestra era, la cultura maya se había establecido sólidamente en el norte y en el centro del Petén. La religión maya se había convertido en un culto sumamente desarrollado y complejo.
Hemos visto cómo la primera etapa de la civilización maya transcurre durante el ciclo correspondiente a la caza, a la pesca y recolección. También hemos conocido la etapa correspondiente al cultivo de las primeras plantas o período inicial de la civilización agrícola. Durante esta segunda etapa surgió una nueva unidad política que era la aldea gobernada por un consejo de jefes o cabezas de familia.
La tercera fase del desarrollo de la civilización maya corresponde un orden social y económico, en el que predomina la mujer y se establece el matriarcado. La cuarta etapa de desarrollo se caracteriza por la consolidación de las formas esenciales de la civilización maya y por el paso del derecho materno al paterno definitivo.
En la época de mayor florecimiento de la civilización maya, la jerarquía del poder estaba conformada por:

Sacerdotes gobernantes
El sumo sacerdote maya (Ah-Kin-May)
El sacerdote (Halach Uinic)
Jefes y señores principales (Bacab)
Mayordomo real
Consejo de estado, integrado por los sacerdotes y gente principal
Jefes guerreros (Nacon)
Organización económica
La economía es muy simple, ya que la producción depende de los requerimientos familiares, pero poco a poco se genera una división del trabajo, que dará origen a la diferenciación de clases sociales.
Cuando se inicia la agricultura y los grupos mayences se hacen sedentarios, esa actividad se convierte en la base de la economía, complementada con la caza, la pesca y la recolección. El sistema agrícola de los mayas fue el de rosa o milpa, el cual consistía en derribar árboles y arbustos, quemarlos y después sembrar usando un palo aguzado, llamado bastón plantador, al inicio de la temporada de lluvias.
El descubrimiento de restos de obras hidráulicas indica que los mayas construyeron canales para riego, lo que les permitió una mayor producción agrícola. La tierra era explotada de forma comunal.
El comercio tuvo gran desarrollo. Se exportan productos como miel, copal, algodón, cacao, plumas y obsidianas.

Organización Social
La sociedad en este periodo es todavía de carácter tribal, es decir, grupos de familias relacionadas por parentesco, que comparten una cultura, un lenguaje y un territorio.
A medida que la agricultura se hace más compleja, creándose sistemas de riego e incluyendo el cultivo de productos comerciales, como el cacao y el algodón, aumenta la población y empiezan a surgir centros ceremoniales, así mismo se consolida la jerarquización de las clases sociales, que resulta de la división del trabajo.
En los centros ceremoniales y ciudades, que se multiplican durante la época clásica y cuyo gobierno fue de tipo teocrático, habitaba la clase dirigente, ocupada en funciones intelectuales, como la planeación socioeconómica, la proyección de obras públicas, la organización política, la creación de conocimientos científicos (matemáticas, astronomía, cronología, medicina) y la conservación, por medio de una desarrollada escritura, de la historia de los linajes gobernantes. Los especialistas (constructores, artistas y artesanos), así como los sirvientes, residían también en las ciudades, mientras que los campesinos, habitaban cerca de las siembras. También se realizó comercio a gran escala, constituyéndose los comerciantes en otro grupo social.
A pesar de todos los cambios ocurridos a finales del período clásico y en el postclásico, entre los que destacan el predominio de intereses pragmáticos y militaristas, la jerarquización social se mantiene firme; el único cambio parece haber sido la división de poder supremo en político religioso, que antes estuvieron concentrados en una sola persona. Según las fuentes, el estrato más alto estaba constituido por los nobles o hidalgos, llamados almehenoob por los mayas yucatecos, la gente de linaje ilustre, los destinados por decreto divino a gobernar sobre los demás, ya fuera con el poder político, con el poder religioso o con la fuerza de las armas. Así gobernantes (encabezados por el Halach unic, "Hombre verdadero"), sacerdote,(una jerarquía en cuya cúspide estaba el Ahau can, "Señor serpiente"), jefes guerreros y quizá los comerciantes, que tenían ciertas funciones políticas, pertenecían a esta clase privilegiada.
Bajo ellos, estaba el pueblo, los hombres sin grandeza o ah chembal uinicoob, "hombres inferiores", quienes se dedicaban a la construcción, a las artes, artesanías y a labrar la tierra. También existieron esclavos (pentacoob), que eran delincuentes, prisioneros de guerra, huérfanos e hijos de esclavos; pero ellos no fueron numerosos ni jugaron un papel importante en la sociedad.

4. Religión

Toda la vida de los mayas está inspirada en ella, de allí que hasta la organización del estado sea teocrática.
Los mayas rindieron culto a las fuerzas de la naturaleza, sus principales dioses fueron:

Hunab Ku (el creador), señor de los cielos y dios del día.
Itzamná (hijo de Hunab Ku)
Chac (dios de la lluvia, y fertilidad de la agricultura)
Ah Puch (dios de la muerte)
Yun Kaax (dios del maíz)
Esto nos muestra que la cultura maya era "Politeísta". Todas las creaciones mayas están fundamentadas por una concepción religiosa del mundo, ya que este se concibe de origen divino y perneado por energías sagradas que determinan todo acontecer. Estas energías son los dioses, que encarnan en las fuerzas de la naturaleza, como los astros y la lluvia (Chaac); y también son energías de muerte, como los dioses que producen enfermedades y la misma muerte. Pero esas deidades también tienen aspectos animales: el Sol se manifiesta a veces como una guacamaya o un jaguar; la Lluvia, como una serpiente; la Muerte como un murciélago o un búho, etc. En las artes plásticas se representa como seres fantásticos, mezcla, de varios animales y conformas humanas que llevan un atributo animal y vegetal, como ojos de serpiente, garras, colmillos y hojas saliendo de su frente.
El universo está constituido por tres grandes planos horizontales: el cielo, la tierra y el inframundo. En el cielo, dividido en trece estratos o niveles, reciben los astros, que son dioses, como la luna (Ixchel) y Venus (Nohok Ek). El espacio celeste está representado por una deidad llamada Itzamná, "el dragón", que se representa como una serpiente emplumada de dos cabezas o un dragón (mezcla de serpiente, ave, lagarto y venado). Este dios, que es el supremo de la religión maya simboliza la energía fecundante del cosmos, que infunde vida a todo el universo.
La tierra, es una plancha plana que flota sobre el agua; pero también se concibe como un gran cocodrilo o lagarto, en cuyo dorso crece la vegetación. Los mayas yucatecos la llamaron Chac Mumul Aín, "gran cocodrilo lodoso".

5. Arte

Los mayas clásicos desarrollaron, según las regiones, diversos estilos en arquitectura, pintura, escultura y otras artes, en las que desplegaron un alto grado de calidad técnica. La labor de los artistas estivo íntimamente relacionado con las características sociales, culturales y políticas de su entorno. El despliegue ritual era esencial para reafirmar el poder político. Los grandes conjuntos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos servían como escenarios para la actividad ritual y cortesana, la cual involucraba el uso de artefactos lujosos, lujosamente elaborados, tales como vestimenta, adornos personales y otros de uso ritual. Entre dichos objetos, los de lujo también formaban parte de utensilios funerarios, cuyo grado que elaboración reflejaba la categoría del individuo en vida. En buena medida, el arte del periodo clásico se derivó de modelos originados durante el preclásico. Sin embargo fue en el periodo clásico cuando se alcanzaron los niveles más altos de elaboración artística, tanto en las artes monumentales como en los objetos portátiles.

Arquitectura
La planificación de los centros ceremoniales mayas siguió la topografía y condiciones del terreno, lo que determinó las diferentes formas y estructuras de las edificaciones. La arquitectura maya participó de las características generales de las culturas americanas, pero tuvo modalidades especiales, incluso dentro de su propio estilo (el "arco falso",- bóveda maya-, cresterías o peines, estelas y altares.,etc). Se registraron varios estilos arquitectónicos como el "estilo de Petén" en Uxmal; el "estilo Usumacinta:" En Palenque; el "estilo Puuc" de Uxmal, etc. Y, hubo además otro detalle muy valioso: el de la pintura integrada a la arquitectura.

Escultura
Incluye una gran variedad de manifestaciones: altares, estelas, lápidas, dinteles zoomorfos, tableros, tronos, jambas, columnas, figuras de bulto y marcadores de juego de pelota. Sus principales características son la utilización del relieve, la monumentalidad en el tratamiento de los temas, el uso del color en el acabado superficial, la dependencia del ámbito arquitectónico, la profusión de signos caligráficos y ornamentales, la relevancia de las líneas curvas y el carácter abigarrado y escenográfico de la composición. Las estelas conmemorativas son magníficos trabajos entre los que destacaremos las de Tikal, Copán, Quiriguá y Cobán. Se trata de enormes lajas de piedra clavadas verticalmente en el suelo, en las que los escultores mayas tallaron en bajorrelieve imágenes del jubileo de sus reyes. Se erigían al finalizar un periodo temporal concreto, cada cinco y cada veinte años, y en ellas, mediante jeroglíficos, se narraban los acontecimientos más importantes del reinado. Excelentes son los dinteles figurativos que flanqueaban las puertas de los palacios y templos de Yaxchilán, los altares de Piedras Negras y los zoomorfos de Quiriguá, aunque quizá la cumbre de la escultura maya sean los paneles de los edificios de Palenque. El palacio, y los templos de las inscripciones, el Sol, la Cruz y la Cruz Foliada, constituyen uno de los mejores ejemplos de cómo el hombre es capaz de plasmar en piedra su universo religioso.

Arte mural
Aunque los restos que han llegado hasta nosotros son muy escasos, la pintura mural del periodo clásico maya alcanzó una gran perfección técnica y una gran calidad artística, logrando un difícil equilibrio entre el naturalismo de los diseños y la gravedad impuesta por el convencionalismo de los temas. Aunque utilizan tintas planas carentes de perspectiva los muralistas mayas supieron crear la ilusión del espacio. Primero trazaban el dibujo en rojo diluido sobre una capa de estuco, después se pintaba el fondo quedando las figuras en blanco y posteriormente se iban rellenando los diferentes espacios con sus respectivos colores. Para sugerir la perspectiva y el volumen recurrían al fileteado de las figuras, la yuxtaposición de colores y la distribución de los motivos en diversos registros de bandas horizontales. Los murales más importantes que se conservan son los del sitio de Bonampak (Chiapas). Las pinturas ocupan la totalidad de las paredes de tres habitaciones de un edificio (790 d.C.). Relatan acontecimientos bélicos que incluyen las ceremonias preliminares a la batalla (cuarto I), la batalla (cuarto II) y el sacrificio final (cuarto III). Existen fragmentos de antiguas pinturas en Uaxactún, Palenque, Coba y Chichén Itzá.

Cerámica y lítica
De la misma forma que los muralistas mayas plasmaron escenas mitológicas y cortesanas en sus composiciones, los ceramistas reflejaron diversos aspectos relacionados con temas similares. La cerámica polícroma —asociada con el mundo funerario— fue la más extendida. La técnica era similar a la de los murales aunque jugaron también con las posibilidades expresivas que les brindaban el engobe y el pulimento. Suelen ser cilindros, platos y fuentes de distintas dimensiones donde la pintura cubría casi la totalidad de la superficie. Los perfiles de los dibujos se realizaban en negro sobre un fondo monocromo, crema o anaranjado. El otro estilo, del que se conservan muy pocos, llamado códice, recuerda la técnica utilizada por los escribas mayas sobre las tiras de papel vegetal estucadas y pintadas. Las figuras antropomorfas alcanzaron también una gran popularidad y perfección. Las llamadas figuritas de la isla de Jaina (Campeche) incluyen una variada muestra de tipos físicos diferentes. A esta lejana isla llegaban para enterrarse personajes ilustres de muy diversa procedencia, y los artesanos de la necrópolis preparaban los ajuares que habían de acompañarles en su viaje al mundo de los muertos (Xibalbá).
La talla de las piedras semipreciosas, en jade y obsidiana, suponen una valiosa aportación al arte maya. Figuras humanas, excéntricos y collares alcanzaron un grado de perfección que las hizo ser incluidas en los ajuares de las tumbas más principescas.

Tejido y arte plumario
Aunque las extremas condiciones de calor y humedad han impedido que estas manifestaciones llegaran hasta nosotros, las escenas figurativas que aparecen sobre distintos soportes nos permiten hacernos una idea de cómo debieron ser. Los reyes y dignatarios aparecen vestidos con taparrabos, camisas, capas, túnicas y mantas realizadas en algodón, piel y fibra vegetal. Los trabajos plumarios alcanzaron un gran desarrollo. Los artesanos mayas disponían de una tradición muy rica dentro del medio natural más apropiado.