lunes, 19 de enero de 2009

En marzo abren las fronteras a chicle maya


CHETUMAL, QR.— Después de más de 100 años de trabajar como chicleros de marqueta, indígenas mayas del sur del país zarpan este año al mercado internacional de Europa con una marca propia, el chicle orgánico certificado Chicza.
A principios de marzo será la presentación comercial de este innovador producto en Londres, para que el Consorcio Chiclero concrete las primeras ventas.
Marcado por los años de trabajo rudo bajo el sol, Macario Leyva —un indígena de la zona maya de Noh-Bec, Quintana Roo— no da crédito a que este año irá a Londres a vender un chicle que es propiedad de él, de su familia y de productores de la península de Yucatán.
“Después de décadas de lucha y trabajo, por fin este 2009 será el despegue y podremos hacer realidad nuestro sueño y el de nuestros padres. Es el año del despegue del chicle orgánico Chicza”, afirmó.
Para este veterano chiclero, es una oportunidad única lograr ingresar al mercado europeo con un producto propio e innovador, que el año pasado logró posicionarse entre los 20 productos más novedosos en la feria Fiofach de Londres, uno de los foros más importantes a nivel mundial para la exhibición de productos de origen orgánico.
Es representante de 2 mil productores de chicle de unos 47 ejidos de Campeche y Quintana Roo que forman parte de la empresa Consorcio Chiclero Chicza, fundada hace dos años. Pero en realidad llevan más de 15 años trabajando a través del Plan Piloto Chiclero y unos 100 de dedicarse a esta actividad.