martes, 12 de agosto de 2008

"Soy un servidor del pueblo maya”


El anciano maya, sintetizó el reto que tiene ante sí el gobierno de Álvaro Colom y que se ha visto a lo largo de la semana pasada, con marchas, manifestaciones y distintas convocatorias culturales y políticas a lo largo de todo el país.

La primera de las grandes movilizaciones fue convocada por la Coordinadora de Organizaciones Nacionales, Indígenas y Campesinas (CONIC), quienes el 6 de agosto se manifestaron por las principales vías de acceso a la capital para exigir el cumplimiento de los compromisos del estado con la población indígena y campesina.
El jueves 7 de agosto, la misma CONIC, junto con la Defensoría Maya (DEMA), MOLOJ y el Centro de Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), convocaron a una rueda de prensa para dar a conocer una propuesta de ley que recoge las principales demandas políticas, económicas, sociales y culturales de los pueblos indígenas.

Según informaron las organizaciones, esta propuesta de ley "es producto de un proceso de consulta a líderes y lideresas procedentes de varias comunidades de las cinco regiones del país y exige el pleno respeto a los lugares sagrados, los idiomas nativos, a las diversas espiritualidades, al acceso de la Madre Tierra, a la educación bilingüe, a procesos de consultas comunitarias, a autonomía y libre determinación y al sistema de justicia maya, entre otros".

Por último, el viernes 8 de agosto, la Coordinadora y Convergencia Maya Wakib Kej convocó a una movilización nacional para manifestar rechazo por el alto coste de la vida y el empobrecimiento de la población.

Wakib Kej dio a conocer un comunicado público en el que exigieron que el Estado y el gobierno respeten y acaten las decisiones comunitarias en defensa de la Madre Tierra, garantizados y reconocidos por el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política de la República de Guatemala y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

A pesar de diez años de espera para el cumplimiento del Acuerdo de Paz sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, Cirilo Pérez Oxlaj, el sabio anciano maya siguió haciendo un llamado a la paz y a la unidad de todos los pueblos que habitan en Guatemala y compartió su confianza en que los cambios sólo se logran mediante el diálogo, la buena voluntad y las acciones concretos.