domingo, 15 de junio de 2008

No autoriza el INAH a Chichén como sede del concierto de Plácido Domingo


(El Universal).— El Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia negó el permiso para realizar el concierto Plácido Domingo en el esplendor del mundo maya, en la zona arqueológica de Chichén Itzá, programado para octubre próximo.

Luego de una evaluación de varias opciones para realizar el concierto, el Consejo determinó dar una respuesta negativa a la solicitud realizada por el gobierno de Yucatán.

A pesar de ello, el gobierno de esa entidad ha convocado al público y a los medios de comunicación para presentar el concierto en una conferencia que ofrecerá en Mérida el próximo miércoles 18 de junio.

Y a pesar de lo expresado por el Consejo de Arqueología, el INAH, en voz de su director de Difusión, Benito Taibo, ha manifestado que no tiene una posición al respecto.

En un oficio dirigido a Laura Pescador, coordinadora nacional de Arqueología, fechado el 22 de mayo —cuya copia se encuentra en poder de EL UNIVERSAL—, el arqueólogo Roberto García Moll, presidente del Consejo de Arqueología, argumenta la negativa con base en cuatro criterios académicos y técnicos: Expone que si bien se plantean varias opciones para realizar el recital, “todas ellas rebasan la capacidad de asimilación y distribución que permite tan emblemático pero frágil espacio patrimonial en términos de conservación”.

En el punto dos, el documento destaca el gran interés que ha despertado la zona de Chichén Itzá durante el último año, lo cual ha obligado a diseñar un nuevo plan de manejo integral para administrar mejor a los visitantes (1 millón 400 mil al año), quienes “ponen en peligro la estabilidad de los elementos constitutivos de tan singular geografía simbólica y patrimonial, ello en adición de los efectos perniciosos del cambio climático y la contaminación, (que) tornan esencialmente vulnerables a los bienes nacionales allí contenidos”.

En el tercer punto se desecha la posibilidad de llevar a cabo el concierto en el sitio llamado Gran Nivelación, espacio que fue diseñado por los mayas ``para dar marco y vertebración al conjunto arquitectónico'''' y que es parte del mismo, por lo que concentrar una numerosa asistencia resultaría contrario a lineamientos básicos de preservación y salvaguarda.

Por último, se señala que la realización del concierto tornaría más compleja la relación con los actuales propietarios y poseedores ejidales de los terrenos en donde se ubica la zona, quienes podrían establecer demandas de carácter civil y mercantil.

De confirmarse la cancelación, ésta sería la segunda ocasión que se impide a Plácido Domingo cantar en ruinas mayas. En diciembre de 2003, el tenor iba a dar un concierto en la zona arqueológica de Tulum, Quintana Roo, con el fin de obtener fondos para la construcción de La Ciudad de la Alegría.

Entonces, el Consejo de Arqueología negó el permiso. En el dictamen se estipulaba que la infraestructura que sería construida para el espectáculo ponía en grave riesgo el patrimonio arqueológico de la zona.

Por otro lado no se respetaba la distancia mínima entre la infraestructura y los edificios. Ante esto, el 21 de diciembre, ante 7 mil personas, el tenor ofreció el recital en el campo de golf del hotel Moon Palace, en la carretera Cancún-Tulum.