viernes, 6 de junio de 2008

Un empresario saqueó Machu Picchu casi medio siglo antes del descubrimiento 'oficial' de la ciudadela


El buscador de oro alemán Augusto Berns localizó el yacimiento en 1867, adelantándose a la llegada del estadounidense Hiram Bingham en 1911, según una investigación reciente
"Un ladron no se lleva lo que quiere, si no lo que puede" (Abel Desestress)

El descrubrimiento de la ciudad inca de Machu Picchu se atribuía hasta ahora al arqueólogo y aventurero estadounidense Hiram Bingham, que llegó al recinto arqueológico en 1911. Sin embargo, las investigaciones más recientes sostienen que fue Augusto Berns, un buscador de oro y empresario maderero alemán, el primero que localizó las ruinas, en 1867, y quien las saqueó durante años, con la anuencia del Gobierno peruano, según concluye una investigación liderada por el cartógrafo estadounidense Paolo Greer.


La fortaleza de Machu Picchu, situada en la cumbre de una montaña a 2.800 metros de altura, ya constaba en varios documentos y mapas fechados mucho antes del descubrimiento oficial de Bingham, según explica el historiador peruano Carlos Carcelén, miembro del equipo de Greer. Machu Picchu fue dada a conocer al mundo por Bingham, profesor de la Universidad de Yale, en 1911, tras llegar a la ciudad perdida de los incas guiado por campesinos locales que conocían el lugar, aunque no su valor arqueológico.

Berns se habría adelantado a Bingham en casi 40 años, según la nueva investigación. El alemán se instaló en la región de Cuzco y creó una empresa maderera y de explotación minera en la segunda mitad del siglo XIX, desde donde comenzó a saquear las reliquias de Machu Picchu con el conocimiento del gobierno. "Hay documentos que señalan textualmente que Berns tenía que entregar el 10% de las alhajas y joyas de oro y plata que salen de las ruinas incaicas", afirmó Carcelén.

El historiador denuncia que existen importantes colecciones de piezas incaicas en Europa, sobre todo en Alemania, que empezaron fueron recibidas a finales del siglo XIX sin que nadie sepa su origen. Carcelén lamentó que estas reliquias saqueadas nunca se hayan reclamado, como sí sucede con las que Bingham se llevó en 1912 a EE UU. De hecho, Perú mantiene un contencioso con la Universidad de Yale por la devolución de más de 40.000 piezas procedentes de la ciudadela, conservadas en la universidad desde hace casi un siglo.

Lima solicita la devolución de todas las piezas, pero Yale pretende devolver a Perú tan sólo 384 piezas en un plazo de dos años. Eso sí, tendrán que ser exhibidas en un museo que se construirá en Cuzco bajo las condiciones dictadas por la institución estadounidense.


Una historiadora peruana niega que Machu Picchu fuera 'descubierta'
La historiadora peruana Mariana Mould de Pease publicó en 2003 los mapas que prueban que la famosa ciudadela inca de Machu Picchu ya había sido conocida en la antigüedad y saqueada por el aventurero alemán Augusto Berns en 1867. Esos mapas y la historia de Berns fue hecha pública como una primicia el pasado martes por el cartógrafo norteamericano Paolo Greer.

Mould de Pease recordó a EFE que la información que anunció Greer ya la publicó ella en 2003 en su libro "Machu Picchu y el Código de Ética de la Sociedad de Antropología Americana".

La historiadora rechazó que Berns haya sido el "descubridor" de Machu Picchu, 44 años antes de que el explorador norteamericano Hiram Bingham diera a conocer al mundo el descubrimiento de la fortaleza inca en 1911, y se quejó de que la información que ella publicó hace cinco años no haya tenido mayor difusión.

"Como yo soy peruana, viuda, a mí ningún periodista me dio pelota (hizo caso)", para luego decir que Paolo Greer se puso en contacto con ella y pidió su apoyo cuando se enteró de que había publicado su libro.

Añadió que le dio "copia de los mapas" al cartógrafo norteamericano, al que acusó de sufrir del "síndrome del descubridor. "Tiene el síndrome de Indiana Jones, de Francisco Pizarro, de Hiram Bingham, todos quieres descubrir algo", remarcó.

Indicó que con Greer desarrolló una amistad y el intercambio de información y que en los últimos tiempos le insistió en que debían publicar en conjunto los avances en sus investigaciones.

Mould dijo que, por su parte, fue publicando sus hallazgos "en diversos espacios", tanto en Perú como en Chile, y que Greer le ofreció el fragmento de un mapa, que luego le fue entregado completo por el arqueólogo peruano Federico Kauffman Doig.

La historiadora reveló que Hiram Bingham, reconocido internacionmente como el descubridor de Machu Picchu, tuvo entre sus papeles la resolución suprema que autorizó la presencia de Augusto Berns en el sitio histórico.

Precisó que el historiador inglés Clemens Markham, que llegó a ser presidente de la Real Sociedad Geográfica de Londres, también tenía mapas donde figuraba Machu Picchu y que en su vejez mantuvo correspondencia con Bingham. "Existe un mapa muy extenso en el cual (Markahm) desarrolla" la ubicación del sitio histórico, dijo.

Mould de Pease señaló que ella trabajó en los mapas antiguos con el bibliotecario, archivero y geógrafo de la Biblioteca Nacional, quien confirmó que las coordenadas y paralelos corresponden a Machu Picchu.

Al respecto, indicó que Greer decidió dar a conocer la existencia de los mapas porque ella le comunicó que iba a difundir sus investiciones, lo que hizo el pasado martes en Cuzco, gracias a la gestión del congresista Osvaldo Urízar. "Que Paolo Greer presente sus mapas, que demuestre que los publicó antes de mi libro de 2003", enfatizó.