jueves, 1 de mayo de 2008

Tradiciones mayas elevan el nivel educativo de niños indígenas de Yucatán


En lugar de hablar de ciudades lejanas y costumbres occidentales, muchas escuelas del estado mexicano de Yucatán enseñan hoy con las tradiciones mayas y el entorno rural próximo como referencia, dentro de un proyecto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) pro escolarización.

En este Estado, del sureste de México, con un elevado índice de población indígena, la mayoría maya, el número de niños sin escolarizar era de 30.000 hace ocho años.

En 2007, gracias al programa Escuela Amiga, la cifra se había reducido a 13.000, y las previsiones apuntan a que vuelva a dividirse en dos para 2012.

La ONG local Investigación y Educación Popular Autogestiva (IEPAAC) buscó en 2001 el apoyo de Naciones Unidas y las autoridades estatales para llevar Escuela Amiga a los centros de educación primaria.

El programa educa a los niños dentro de su marco natural, la cultura y las tradiciones mayas, e involucra a las familias con la educación de los pequeños.

La civilización maya se desarrolló en el sureste de México, parte de Guatemala y Honduras, durante los siglos III y XV de nuestra era.

Los mayas, que dejaron imponentes construcciones como la pirámide de Chichen Itzá, no constituían un Estado unificado, sino que se organizaban en varias ciudades-estado independientes entre sí, que controlaban cada una varios territorios.

'En Yucatán, casi el 60% de la población es indígena y un 40% habla maya yucateco en su vida cotidiana', explicó a EFE el portavoz de IEPAAC, Guillermo Alonso.